El sindicato La Bancaria cerró la oficina durante toda la mañana en protesta por la desvinculación de dos empleados en el último mes. La medida forma parte de un plan de lucha nacional contra lo que consideran una política sistemática de reducción de personal.
Los empleados del Banco Santander mantuvieron cerrada la sucursal de Salta durante la jornada del viernes en rechazo a dos despidos registrados en el último mes. La medida de fuerza, organizada por el sindicato La Bancaria, incluyó el caso de una trabajadora con 26 años de antigüedad en la entidad.
Camilo Couto, delegado sindical de La Bancaria en Salta, cuestionó los procedimientos aplicados en las desvinculaciones. El dirigente sostuvo que la empleada fue despedida sin respetar los procesos administrativos correspondientes y sin garantizar los derechos laborales establecidos. Según el representante gremial, estos casos forman parte de una estrategia nacional del banco, citando situaciones similares en Bahía Blanca donde cuatro trabajadores fueron despedidos tras las inundaciones.
El sindicato interpreta que la entidad busca maximizar ganancias mediante la derivación de servicios bancarios a locales externos como Rapipago y Pago Fácil. Couto denunció que el banco otorga incentivos económicos a los empleados por derivar clientes a estos centros de pago, lo que consideran un mecanismo de vaciamiento que atenta contra las fuentes de trabajo tradicionales.
Según informó FM Aries, Carlos Rodas, secretario general de La Bancaria en Salta, mantuvo reuniones con los gerentes locales durante la jornada. El plan de lucha incluye asambleas prolongadas, marchas a la embajada española y el cierre de sucursales en diferentes puntos del país. Los dirigentes sindicales advirtieron que continuarán con las medidas de fuerza hasta lograr la reincorporación de los trabajadores despedidos.

