Pablo Kosiner analizó el nuevo mapa político salteño tras las elecciones legislativas del 11 de mayo. Consideró que La Libertad Avanza dejó de ser una expresión dispersa y ahora representa una oposición real y organizada.
El dirigente justicialista Pablo Kosiner advirtió que el escenario político en Salta ha cambiado tras las elecciones legislativas del 11 de mayo, marcando la irrupción de La Libertad Avanza (LLA) como una fuerza opositora consolidada, sobre todo en la capital provincial. En declaraciones al programa Cuarto Oscuro de FM La Plaza 94.9, sostuvo que «por primera vez en esta etapa hay una fuerza política organizada como La Libertad Avanza con sus particularidades», destacando su presencia legislativa y representación en el Concejo Deliberante.
Kosiner consideró que el oficialismo provincial, liderado por el gobernador Gustavo Sáenz, enfrenta ahora una oposición con estructura, algo que no ocurría anteriormente. «Antes había opositores, ahora hay oposición», sintetizó. Según el dirigente, el bloque de diputados provinciales de LLA y su senador por Capital colocan al espacio en un rol central en el nuevo mapa político.
Respecto al panorama nacional y sus efectos locales, Kosiner afirmó que la política argentina se encuentra en una grieta mucho más profunda que las divisiones del pasado. «Ya no es macrismo versus kirchnerismo. Ahora las grietas son de valores», explicó. En ese marco, llamó a la unidad de los sectores que no coinciden con el modelo del presidente Javier Milei: «Estamos obligados a ser amplios, a dialogar, y a dejar de lado egoísmos personales o diferencias históricas».
Consultado sobre su propio rol, Kosiner dijo que, aunque no está en funciones públicas, continúa en diálogo con diversos dirigentes y promoviendo ámbitos de construcción política. “La política uno nunca la deja”, expresó.
En un pasaje de la entrevista, el exdiputado nacional cuestionó la banalización del debate político: “No es verdad que estás compitiendo con una fuerza que no hace política. La Libertad Avanza tiene una definición ideológica clara: el ajuste, la destrucción del Estado, el alineamiento automático con Estados Unidos. A eso no le podés competir desde una selfie”, sentenció. Y agregó: “La política no se termina, puede tener más o menos protagonismo, pero sigue. La motosierra también es política”.
Finalmente, sostuvo que la renovación no se impone por decreto y que las redes sociales deben ser una herramienta para comunicar, no un objetivo en sí mismas. “La etapa de competir por simpatía se terminó. Hay que elegir a quién se quiere representar y no tratar de agradar a todos. Si no, estamos complicados”, concluyó.

