Familias adjudicatarias tomaron posesión de las 97 casas inconclusas del IPV en Cafayate. La falta de fondos y deudas con la empresa constructora detuvieron los trabajos.
La situación en torno a la paralización de las obras del Instituto Provincial de la Vivienda (IPV) en Cafayate tomó un giro inesperado cuando familias adjudicatarias decidieron tomar posesión de las 97 viviendas inconclusas. Este drástico accionar ocurrió luego de varios meses de incertidumbre y reclamos infructuosos.
Desde octubre del año pasado, los trabajos en el complejo habitacional se encuentran detenidos debido a la falta de pago a la empresa constructora y el corte de recursos por parte del gobierno de Javier Milei. Esto desencadenó una tensa situación que puso en jaque la finalización de las ansiadas viviendas.
Ante la gravedad del caso, el legislador Sergio Saldaño presentó una declaración en la Cámara de Senadores solicitando que la Provincia asuma la conclusión de la obra utilizando el nuevo crédito obtenido con el Banco Macro. Sin embargo, esta iniciativa no logró destrabar el conflicto.
Las autoridades municipales de Cafayate y el personal técnico del IPV han mantenido diálogos con las familias afectadas, quienes en su mayoría son inquilinos que pagan altos montos de alquiler, según reveló un relevamiento del Concejo Deliberante. El concejal Rodrigo Chocobar afirmó que los alquileres familiares en la localidad rondan los $200.000, cifra insostenible ante las constantes subas.

