Un informe muestra que el sector manufacturero registra su peor desempeño en décadas, con una caída de producción del 8,3% y un PBI industrial en niveles de 1985. La apertura comercial sin compensaciones y el acceso restringido al crédito profundizan el deterioro del tejido fabril.
La industria argentina eliminó 77 empleos registrados por día entre noviembre de 2023 y agosto de 2025, lo que equivale a más de 2.300 puestos mensuales y representa más del 25% de los puestos suprimidos en toda la economía durante la actual administración. Así lo indica un informe del Centro de Estudios de Historia Económica Argentina y Latinoamericana (CEHEAL), dependiente de la Facultad de Ciencias Económicas de la Universidad de Buenos Aires.
El estudio precisa que desde el máximo histórico de empleo industrial registrado en octubre de 2013 se perdieron aproximadamente 115.000 puestos formales. Al incorporar el empleo informal, la cifra asciende a cerca de 100.000 bajas adicionales en el período más reciente, lo que configura un retroceso estructural del sector.
La contracción productiva acompaña la pérdida de puestos de trabajo. El PBI per cápita industrial retrocedió a niveles de 1985, casi 30 puntos porcentuales por debajo de los picos de 1974 y 2011. La participación de la industria en el PBI total cayó del 16,5% al 13,7% entre 2023 y 2025, mientras que las exportaciones de manufacturas de origen industrial representaron solo el 28% del total, frente al 35% alcanzado a fines del primer mandato de Cristina Fernández de Kirchner.
La producción de bienes de capital se contrajo cerca de un 25% en el período analizado, en tanto las importaciones del rubro se dispararon un 77%. El uso de capacidad instalada promedió el 58% durante 2024 y 2025, uno de los registros más bajos de la última década, apenas dos puntos por encima del nivel alcanzado durante la pandemia de 2020, según consignó Infones.
El informe de CEHEAL también identifica un desfinanciamiento público del sector, con apoyo concentrado en el Régimen de Incentivo a las Grandes Inversiones (RIGI). La elevada volatilidad de las tasas de interés desde mediados de 2025 limitó el acceso al crédito de las empresas industriales, restringiendo su capacidad de inversión y expansión.

