La referente del sector pidió además una auditoría nacional sobre organismos de control y una reforma del sistema de multas. La organización nuclea a cerca de mil comercios y advierte que no hay perspectivas de mejora en el corto plazo.
La dirigente de Comerciantes Unidos de Salta, Carol Ramos, describió una situación crítica para el comercio local: caída del consumo, incremento de costos operativos y sanciones oficiales que el sector considera desmedidas. En declaraciones al programa «La mañana en Radio Salta», la referente señaló que las multas aplicadas por los organismos de control «no guardan relación con las faltas que se penalizan» y que, en muchos casos, resultan imposibles de afrontar para pequeños y medianos comercios.
A eso se suma una retracción sostenida de las ventas, atribuida a la falta de circulante y al contexto económico nacional. Según Ramos, la recesión se traduce directamente en las cajas diarias y no se anticipan mejoras próximas. En ese marco, varios negocios optaron por mudarse a zonas de menor costo o reconvertirse a otras actividades, ante alquileres que, sumados a las tarifas energéticas, volvieron inviable su funcionamiento. La organización llegó incluso a presentar un recurso judicial por el aumento de tarifas, aunque sin resultados concretos hasta el momento.
Frente a este panorama, Comerciantes Unidos impulsa una serie de medidas que considera urgentes: una auditoría nacional sobre organismos reguladores, la revisión de las unidades tributarias municipales, un sistema de multas proporcional y transparente, paritarias negociadas por empresa y una reforma laboral adaptada a la realidad de las pymes.
Según informó El Tribuno, fuente de esta información, la entidad representa a cerca de mil comercios adheridos y sostiene que su rol es defender al conjunto del sector con independencia de la afiliación formal. Para la organización, estas reformas son condición necesaria para frenar el cierre de locales y recuperar estabilidad en un contexto que describen como adverso.

