Es lo que indica el informe anual publicado por el Comité Nacional para la Prevención de la Tortura (CNPT)con datos actualizados al año 2024. La tasa de encarcelamiento en el país llegó a 258 cada 100 mil habitantes.
Es lo que resalta el documento “La privación de la libertad en establecimientos penitenciarios en datos. Argentina. Año 2024”, elaborado por el Comité Nacional para la Prevención de la Tortura (CNPT). Su presidente Juan Manuel Irrazábal, explicó en declaraciones a Página 12 que el desborde se relaciona con “el aumento de la severidad de la legislación penal, el uso sistemático de la prisión preventiva, el incremento de personas condenadas a penas cortas, reticencia judicial a aplicar medidas alternativas a la prisión y las modificaciones legislativas regresivas en materia de ejecución penal”.
Al 31 de diciembre de 2024, el sistema penitenciario registraba 121.443 personas privadas de la libertad (PPL), lo que equivale a una tasa de 258 PPL cada 100.000 habitantes. Además, cinco provincias superan ampliamente la tasa nacional de encarcelamiento: Córdoba encabeza la lista, con casi 377 PPL cada 100.000 habitantes. Le siguen: Mendoza, con 308; Buenos Aires, con 305; Santa Fe, con 286 y Salta, con 267.
“Durante los últimos 25 años, el encierro en prisiones creció a un promedio anual del 6 %, con la única excepción de 2020, cuando descendió a raíz de la pandemia. En 2024, el aumento fue aún mayor y alcanzó el 7,1 %. Aunque se incrementó la cantidad de plazas carcelarias, esto no logró reducir los niveles de sobrepoblación. A nivel nacional, el conjunto de los sistemas penitenciarios funciona al 130,2 % de su capacidad. Esto implica que hay 130 personas alojadas donde caben 100”, destaca el informe.
En 2024, diversos poderes ejecutivos provinciales incrementaron la capacidad de alojamiento penitenciario, entre ellos Buenos Aires, Jujuy, Santa Fe, Santiago del Estero y Tucumán. Buena parte de esos nuevos centros penitenciarios recibieron a personas que estaban alojadas en comisarías. Esto generó un aumento del encarcelamiento, aunque no redujo la cantidad de personas detenidas en el ámbito policial que apenas se estabilizó.
En cuanto a los tipos de delitos por los cuales se encuentran privadas de la libertad las personas encarceladas, se observa que la mayor proporción corresponde a los delitos contra la propiedad, que representan el 36,4 % del total, es decir, casi cuatro de cada diez personas. Le siguen los delitos contra las personas, que alcanzan el 21,7 %, y los delitos contra la integridad sexual, con un 20,5 %.



