Hay otros 152 casos que se consideran “sospechosos”. Las lluvias dificultan las tareas de descacharrado y hasta ahora la coordinación anunciada con autoridades sanitarias de Bolivia se redujo a un encuentro vía zoom.
Un funcionario municipal lamentó que una combinación de circunstancias colabora con la preocupante situación que se vive en Salvador Mazza. Hay casos confirmados en el barrio boliviano que limita con Salvador Mazza; el descacharrado se debe realizar en las quebradas que dividen a ambos países está llena de basura; y las lluvias que no cesan dificultan las tareas de descacharrado. A ello le agrego que en una segunda quebrada que divide la frontera hay aguas servidas que decantan en el municipio argentino.
Afortunadamente, el secretario de Gobierno municipal, Marcos Garnica, confirmó a la sección local del diario Página 12 que el sistema de salud responde sin haberse saturado, dado que existe una oficina específica para analizar los casos febriles.
En ese marco, el ministerio de Salud Pública incorporó tests específicos para la detección de chikunguña en nueve áreas operativas de la provincia. Los objetivos incluyen descentralizar el diagnóstico, acortar los tiempos de respuesta ante casos sospechosos y diferenciar con precisión clínica el virus del chikunguña de otras patologías similares como el dengue o el zika.
El stock de reactivos y dispositivos de testeo fue distribuido en las localidades de Salvador Mazza, Tartagal, Embarcación, Orán, Rosario de la Frontera, Metán, J.V. González, General Güemes y Cafayate.

