Un tribunal dictó la sentencia en el marco del Plan Piloto de Oralidad tras un procedimiento abreviado. El imputado deberá cumplir reglas de conducta y se suspendió su responsabilidad parental.
Un hombre de 42 años recibió una condena de tres años de prisión condicional por abuso sexual simple agravado y desobediencia judicial en perjuicio de su hija. La sentencia fue dictada por la jueza Gabriela Romero Nayar, vocal de la Sala V del Tribunal de Juicio, durante una audiencia flexible y multipropósito del Plan Piloto de Oralidad.
La resolución judicial estableció reglas de conducta que el condenado deberá cumplir durante tres años: mantener domicilio actualizado, abstenerse de acercarse a la víctima en un radio menor de 300 metros, no contactarse con ella, no ejercer violencia contra la menor y someterse a tratamiento psicológico. Además, la magistrada suspendió la responsabilidad parental del imputado respecto de la víctima.
La condena se concretó mediante un procedimiento abreviado con acuerdo de todas las partes procesales. Como parte de las medidas complementarias, el tribunal ordenó la incorporación del condenado al Banco de Datos Genéticos, conforme a la normativa vigente en este tipo de delitos.

