El diario La Nación realizó un informe en el que muestra la estrategia del peronismo para evitar que avance el proyecto oficialista. Agregó que la senadora de nuestra provincia está atada a «los vaivenes» de Gustavo Sáenz con la gestión libertaria.
El diario La Nación analizó la estrategia del peronismo para evitar que el gobierno nacional avance con la reforma laboral en el Congreso. Aseguró que el PJ «empieza a perfilar su estrategia para tratar de bloquear» la iniciativa, «o al menos modificarla en algunos artículos».
El matutino porteño explicó que entre los planes del peronismo existe la postura de «marcar una distancia clara y visible del proyecto libertario y apuntalar un juego de presiones sobre los legisladores y gobernadores del centro del arco político, con un papel clave de los gremios».
«La primera parte de la batalla por la reforma laboral tendrá lugar en el Senado. La nueva conducción de la CGT, que barrunta un creciente malestar con la dirigencia política y con la conducción de los bloques legislativos de Unión por la Patria –porque hasta ahora no pusieron la cara en el debate- ya se estuvo moviendo con reuniones a puertas cerradas con senadores de provincias ‘independientes’ de la grieta nacional», agregó.
Aquí es donde entran los salteños. Los apuntados son la senadora Flavia Royón y el gobernador Gustavo Sáenz. El matutino señaló que la inclinación que tendrán a la hora de votar por la reforma laboral es impredecible.
«Los triunviros Jorge Sola y Cristian Jerónimo se encontraron con la senadora salteña Flavia Royón, alineada con el gobernador Gustavo Sáenz, pero antes secretaria de Energía cuando Sergio Massa fue ministro de Economía», reveló el diario. Y agregó: «Incluso se quedó en el cargo unos meses más después de diciembre de 2023. Pero los vaivenes de la relación de Sáenz con los libertarios hacen que su voto no sea considerado predecible».
La Nación agregó que la CGT «también enviará a la cancha a sus jugadores locales a presionar a los gobernadores que podrían acordar con la Casa Rosada y el Palacio de Hacienda, en ese tándem de diálogo y chequera que integran los ministros Diego Santilli (Interior) y Luis Caputo (Economía)». «Por caso, en Misiones podría hacerse sentir el peso del gremio de Camioneros, en Neuquén de UPCN y en Corrientes de los estatales de ATE, de la CTA unificada», siguió.
«Sobre los gobernadores peronistas que negocian con la Casa Rosada, como Osvaldo Jaldo (Tucumán) y Raúl Jalil (Catamarca), presionarán tanto la CGT nacional como sus estructuras provinciales. Pero aún así, en el peronismo no depositan sus expectativas en el Senado, que es donde tienen más peso los gobernadores. ‘Cada uno está en la suya y no reportan a una conducción unificada’, admitieron en el PJ», finalizó.

