El informe de gestión de Adorni reveló consumos que incluyen 35 compras en duty free y extracciones en efectivo por más de $56 millones. La empresa ya atravesaba una crisis interna por denuncias de sobreprecios que derivaron en la renuncia de su anterior presidente.
El último informe de gestión del jefe de Gabinete, Manuel Adorni, expuso una serie de consumos realizados con tarjetas corporativas de Nucleoeléctrica Argentina S.A. que incluyeron alojamientos en al menos cinco países, compras en free shops internacionales, ropa deportiva, restaurantes, y servicios como peluquería, ferretería y verdulería.
Entre los registros más llamativos figuran 35 transacciones en duty free —en el aeropuerto de Ezeiza, en Corea del Sur y en la cadena Heinemann— por un total de US$ 4.814; hospedajes por US$ 2.079 que incluyen 17 reservas a través de Airbnb; indumentaria y artículos deportivos en cadenas internacionales por US$ 1.408; y 13 pagos realizados en septiembre de 2025 en un balneario de Valencia, España.
El ex presidente de la compañía, Demian Reidel —quien renunció en febrero tras acusaciones de irregularidades en contrataciones—, salió a defenderse en redes sociales: «mis resúmenes de tarjeta corporativa no muestran ningún gasto personal. […] Los artículos mezclan datos de todas las tarjetas de la empresa». Sin embargo, no negó que los consumos hayan ocurrido durante su conducción.
Su sucesor, Juan Martín Campos, informó en X que se eliminó el uso de tarjetas de crédito corporativas para viajes «con el objetivo de simplificar, transparentar y centralizar la administración de los recursos». Además, sostuvo que «en aquellos casos en los que se identificaron inconsistencias o falta de justificación suficiente, se aplicaron los procedimientos administrativos correspondientes, incluyendo la devolución de los montos por parte de los agentes involucrados».
La salida de Reidel se había producido en un contexto de creciente tensión interna, impulsada por críticas sindicales y cuestionamientos a un contrato tecnológico cuyo monto habría escalado de US$ 600.000 a US$ 7 millones. En las últimas semanas se sumaron nuevas denuncias vinculadas a procesos de licitación en las centrales nucleares, lo que derivó en la suspensión de otros directivos, según consignó el medio Ámbito.
La Empresa
Nucleoeléctrica Argentina opera las centrales de Embalse y Atucha I y II, y depende del Ministerio de Economía, que el año pasado habilitó la venta del 44% de su paquete accionario, manteniendo el 51% en manos del Estado. La empresa también acaparó atención en abril por la designación, a los 23 años, de Ezequiel Acuña —cofundador de un medio afín al oficialismo— como subgerente de Responsabilidad Social Empresaria.

