El presidente oficializó la suba para ministros, secretarios y subsecretarios, aunque excluyó a la vicepresidenta Villarruel. La norma no detalla el monto y establece que los aumentos no serán retroactivos.
El presidente Javier Milei firmó este 2 de enero el Decreto 931/2025 que oficializa el aumento salarial para los funcionarios del Gabinete Nacional. La norma, publicada en el Boletín Oficial, rige desde este mes para ministros, secretarios, subsecretarios y funcionarios de rango equivalente, incluida Karina Milei.
El decreto no establece el porcentaje de la suba que percibirán los funcionarios a partir de enero y solo aclara que los aumentos no serán retroactivos. La norma excluye al propio Milei y a la vicepresidenta Victoria Villarruel, quien había manifestado en redes sociales que «en breve me pagan dos chirolas».
La norma dispone un reordenamiento del esquema salarial de las Autoridades Superiores del Poder Ejecutivo. Los sueldos del gabinete aumentarán según el porcentaje acumulado de incremento otorgado al personal de la Administración Pública Nacional entre enero de 2024 y julio de 2025. El decreto advierte que, en casos de déficit fiscal, habrá un mecanismo automático de congelamiento salarial.
Según informó Tiempo Argentino, en los considerandos del decreto Milei justifica los aumentos a partir de los despidos en el sector público. El mandatario expresa que «entre diciembre de 2023 y octubre de 2025, se redujo la dotación de personal del Sector Público Nacional en aproximadamente sesenta mil (60.000) agentes, lo que generó un ahorro de alrededor de $3.491.250.000.000 anuales, sin afectar la prestación de servicios esenciales del Estado».
La norma invita al Poder Judicial, al Poder Legislativo, a las provincias, a los municipios y a la Ciudad de Buenos Aires a replicar el congelamiento automático de salarios políticos en caso de déficit fiscal. Además, el presidente instruyó a la Secretaría de Transformación del Estado y Función Pública a diseñar un nuevo sistema de empleo público basado en el ingreso por mérito, la evaluación periódica de desempeño, la movilidad por competencias y las remuneraciones asociadas a responsabilidades.



