Se trata del pastor evangelista que la semana pasada protagonizó un raid mediático para anunciar que evalúa ser candidato a presidente de los argentinos.
Una encuesta que el consultor políticos Benjamín Gebhard difundió a fines del mes de marzo daba cuenta que el nivel de conocimiento de Gebel entre los salteños todavía es bajo, pero que sus posibilidades electorales para 2027 no están perdidas.
«Aunque casi la mitad de los salteños todavía no lo tiene en el radar, entre quienes sí lo conocen emerge un dato potente: más de 4 de cada 10 podrían votarlo, en un escenario donde el electorado sigue abierto a nuevas figuras por fuera de la política tradicional», asegura el estudio, que muestra «una configuración particular»: bajo nivel de conocimiento, pero con capacidad de construcción electoral.
«En Salta, el 48,9% declara no haber pensado o no conocer suficientemente a Dante Gebel, lo que evidencia que su instalación pública aún es incipiente. Sin embargo, entre quienes lo identifican, su imagen no aparece dominada por el rechazo, sino más bien en una zona de evaluación abierta», sigue el trabajo.
«En ese contexto, la clave está en la predisposición futura: un 43,5% afirma que lo votaría o podría votarlo, lo que configura un potencial competitivo relevante para una figura sin trayectoria política tradicional», agrega.
«Ahora bien, ese potencial no es homogéneo. Por edad, Gebel muestra su mejor desempeño en Millennials, donde la imagen positiva supera. con claridad a la negativa. En Generación X la relación sigue siendo favorable, aunque más moderada, mientras que en Baby Boomers se reduce la brecha y predomina una mirada más cautelosa. En Generación Z, en tanto, la relación es más ajustada, lo que refleja más indefinición que rechazo», detalla.
Por género, aparece otro matiz relevante, según el consultor: «Entre las mujeres, Gebel presenta mayor nivel de imagen positiva, pero también más negativa, configurando un perfil más intenso y polarizado. En cambio, entre los hombres, la imagen es más baja en ambos extremos, con una relación más neutra».
«Este cruce refuerza la idea de que no se trata aún de un candidato consolidado, sino de un fenómeno en construcción, con mayor tracción en segmentos intermedios y margen de crecimiento donde hoy predomina la neutralidad», finaliza.

