Guillermo Schatten desempeña su misión pastoral en Pichanal y advirtió que el consumo puede iniciarse en chicos de 8 años. Fue en el marco de una reunión que analiza un proyecto de ley que busca declarar la emergencia en esa materia.
La iniciativa legislativa fue presentada en el senado de la provincia por la representante de Anta, Alejandra Navarro, y quiere declarar la emergencia sanitaria por consumo de sustancias psicoactivas.
En ese marco, el religioso que trabaja hace siete años en la provincia relató su experiencia en los Hogares de Cristo distribuidos en Pichanal (departamento Orán), Aguaray (San Martín), Santa Victoria Este (Rivadavia), Salta Capital e Iruya. “Indicó que por día se trabaja en los hogares de día con entre 600 y 800 niños, adolescentes y jóvenes que intentan rescatar”, resaltó la sección local del diario Página 12.
Schatten narró que antes de irse a Buenos Aires en 2019, en Pichanal era usual el consumo de alcohol mezclado con pastillas y marihuana; aunque al retornar a Salta (2023) noto el que la pasta base era lo que más se consumía. “Jóvenes con los que yo trabajaba, cuando regresé estaban muy deteriorados”, declaró al medio citado. El cura agregó que la situación es dramática en la comunidad indígena Misión San Francisco, en la que se entrelazan la demanda con proveedores que suelen ser personas de ese lugar.
Schatten dijo que frente a este panorama buscan trabajar en la demanda y sobre la persona que está en situación de consumo, porque entienden que “si ponemos el foco solo sobre la oferta vamos a criminalizar la pobreza porque nadie va a ir a buscar narcos… revientan las casas solo a los transas que son el último eslabón de este sistema perverso”, sostuvo.
Sobre la situación de las comunidades originarias que habitan Santa Victoria Este, Schatten señaló que allí no llegan grandes cantidades de pasta base pero sí se consume alcohol y se inhala nafta e incluso el gas de los encendedores.

