La empresa retiró los medidores de electricidad a cientos de familias oranenses incapaces de afrontar el pago de las facturas.
La empresa EDESA desconectó del servicio eléctrico a 800 hogares ubicados en Orán debido al incumplimiento en el pago de las boletas. Según informó Carlos Manzur, delegado del Ente Regulador de los Servicios Públicos, la medida refleja el impacto que la crisis económica ejerce sobre las familias de la zona.
El Ente Regulador abrió sus oficinas para que los usuarios afectados tramiten asistencia. Manzur señaló que «existen herramientas de asistencia, como la Tarifa Social y distintos programas de subsidios destinados a personas en situación de vulnerabilidad económica». Los interesados pueden acceder a estas líneas de apoyo si se acercan a las dependencias del organismo para analizar cada caso.
Sin embargo, según publicó Nuevo Diario, estas alternativas no cubren la totalidad de las deudas acumuladas en muchos hogares, lo que mantiene a los usuarios con dificultades para regularizar su conexión al servicio. Manzur reconoció que los montos pendientes superan frecuentemente lo que estas herramientas pueden sufragar.
Paralelamente, la falta de inversión en ampliación de la infraestructura eléctrica provincial propicia el recurso a conexiones irregulares desde la red de alumbrado público. Estas conexiones incrementan los costos operativos que la empresa traslada a través de aumentos tarifarios al conjunto de los usuarios.

