El diario Clarín aseguró este lunes que la representante de La Libertad Avanza falsificó un papel para quedarse con la oficina que ocupaba Nora Giménez. Las autoridades de la Cámara Alta la pescaron y le designaron otro lugar menos codiciado.
Si empieza así… La flamante senadora nacional por Salta María Emilia Orozco, de La Libertad Avanza, no arrancó de la mejor manera su experiencia en la Cámara Alta: este lunes fue acusada nada menos que por el diario Clarín de intentar «caranchear» un despacho.
«Escándalo en el Senado: una senadora libertaria quiso caranchear un despacho y la pescaron», titula el Gran Diario Argentino, e inmediatamente agrega: «Se trata de la salteña Emilia Orozco quien responde a Karina Milei y a los Menem».
«La pelea por los despachos en el Senado no tiene tregua y la bronca en las filas del oficialismo se mantiene por la distribución que dispuso la vicepresidenta Victoria Villarruel al momento de asumir la nueva conformación. Sin embargo, se acaba de conocer el caso de una senadora libertaria cercana a Karina Milei que truchó un cartel de la Cámara alta para quedarse con una oficina», indica la información.
«Resulta que Villarruel se anticipó a la jugada de los senadores y tomó el control de las oficinas mediante una resolución que obligaba a los legisladores salientes a devolver los bienes de la cámara antes de finalizar su mandato. Una medida similar dispuso en Diputados Martín Menem», agrega. «De esta manera, la vice intentó una transición ordenada, con algunas reformas en el Palacio Legislativo», sigue.
«Pero eso no fue todo porque una senadora libertaria sorprendió a las autoridades administrativas de la cámara al falsificar un cartel con su nombre, adjudicándose una oficina en el edificio de la ex Caja de Ahorro, que si bien no tiene el glamour del Palacio Legislativo, también genera tensiones por si el espacio asignado es interior o con vista a la plaza», señala.
«Nadie pudo precisar las fechas, pero Emilia Orozco, ex diputada, truchó el cartelito para quedarse con la oficina de Nora del Valle Giménez, la ex senadora K por Salta. Cuando las autoridades de la cámara descubrieron la maniobra llamaron a la ex diputada y le notificaron que la vicepresidenta iba a asignarle el despacho», aclara la información de Clarín.
«Unos días después se publicó el decreto que confirmaba que Orozco, quien llegó al Congreso de la mano del ex diputado Alfredo Olmedo, iba a bajar al tercer piso del Anexo quedándose con los despachos 311 y 312», concluye.
El artículo menciona que «el caso de Orozco no hace más que reflejar el malestar de los libertarios puros con la distribución que dispuso Villarruel, quien cedió tres despachos en el Palacio Legislativo que fueron para Patricia Bullrich, el neuquino Pablo Cervi y Agustín Monteverde, el economista compañero de fórmula de la ex ministra de Seguridad».



