La novedad va a contramano de lo que ocurrirá en otras 17 provincias del país según el Servicio Meteorológico Nacional.
El informe trimestral del SMN prevé una mayor probabilidad de lluvias más fuertes de lo normal —más del 55%— en las provincias de Misiones y Corrientes en su totalidad, y en partes de Formosa, Chaco y Santa Fe. Son las zonas más sensibles del país en términos de precipitaciones porque allí no solo se esperan mayores anomalías, sino que también es donde más llueve de forma convencional.
En segunda instancia, las provincias con mayor anomalía de precipitaciones son Mendoza y San Juan. Aquella zona es conocida porque, más que llover, nieva, y esto podría significar un alivio para una emergencia hídrica prolongada que la región de Cuyo experimenta desde hace diez años.
En tercera línea, las provincias de La Pampa y parte del sur bonaerense, Río Negro, Chubut y Santa Cruz tienen hasta un 50% de probabilidad de lluvias más intensas de lo normal. El resto de Buenos Aires, la Ciudad de Buenos Aires, Entre Ríos, Santa Fe, Córdoba, Neuquén y el oeste de Río Negro y Chubut tienen hasta un 45% más de probabilidad de lluvias intensas.
En contraste con la lluviosa primavera que seguramente tenga gran parte del país, el SMN pronostica una temporada más seca de lo normal para el oeste de Santa Cruz y Tierra del Fuego. También para las provincias del Noroeste Argentino, incluidas Jujuy, parte de Salta, Catamarca, Tucumán y La Rioja.

