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Datos oficiales 2017 | En Salta y otras ocho provincias creció el embarazo en niñas de 10 a 14 años

Ese año nacieron 94079 niños de madres entre 10 y 19 años, 2493 de los cuales eran de niñas de entre 10 y 14 años, un 3% más que en el año 2016. La Secretaría de Salud de la Nación subrayó la importancia de que se cumpla la ESI en todo el país.

De acuerdo a las Estadísticas Vitales de 2017 -elaboradas por la Dirección de Estadística e Información de Salud (DEIS)- ese año nacieron 94079 niños producto de embarazos de adolescentes de 10 a 19 años, lo que implicó una reducción del 20% en relación a los registrados el año anterior (99324). “No obstante, para el grupo de 10 a 14 años (adolescencia temprana), en el 2017 se registró un leve ascenso de 74 nacimientos”, informó la Secretaría de Salud a través de un comunicado.

Las cifras de embarazos para el grupo etario de entre 10 y 14 años es la marca más alta de la década. La maternidad adolescente, tanto temprana (menores de 15 años) como tardía (de 15 a 19), “presenta diferencias según la región del país, aunque las tasas más elevadas se dan en las provincias del norte, con valores de 29 a 45 niños cada mil mujeres adolescentes”, precisan desde Salud.

Son nueve las provincias en las que la cantidad bebés nacidos de nenas de 10 a 14 años aumentó de un año al otro: Buenos Aires, que registró la suba más alta, cercana al 53% (de 387 a 591, casi dos tercios en partidos del GBA); Corrientes (de 115 a 123, 11%); Chubut (26 a 28, 7,7%), La Rioja (16 a 21, 23,8%), Salta (191 a 192, 0,52%), Santa Cruz (16 a 24, 33%), Santa Fe (244 a 257, 5%), Santiago del Estero (88 a 103, 14,5%) y Tucumán (132 a 137, 3,64%).

“Es bien diferente un embarazo entre una adolescente mayor de 15 años que el de una menor. Estamos viviendo la tragedia de Tucumán ahora y eso es un enorme desafío, porque el número aumentó, hubo 74 nacimientos más”, afirmó en diálogo con Clarín Diana Fariña, directora nacional de Maternidad, Infancia y Adolescencia. “Es un desafío que nos queda para los próximos años, vinculado con muchísimas cosas: la protección social de las jóvenes, la detección precoz, el abuso infantil, la ESI”, subrayó la funcionaria.

“Si la tasa de embarazos en adolescentes mayores baja, quiere decir que las campañas que se están haciendo en anticoncepción están teniendo respuesta y que se están usando los métodos anticonceptivos. Pero el hecho de que no baje o aumente el número de embarazos en las menores de 14 años es una alarma importante, porque en la gran mayoría de los casos son productos de abuso, de relaciones sexuales no consentidas. No son madres, son niñas vulneradas en sus derechos, a las que se las vuelve a vulnerar en los casos en las que se les impide el acceso a la interrupción legal del embarazo”, enfatiza Sandra Magirena, ginecóloga y sexóloga clínica del Comité de Violencia del Hospital Álvarez.

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