Según el proyecto de la senadora nacional por Salta, Flavia Royón, un cambio en la legislación posicionará a la Argentina en la transición hacia energías más limpias.
La iniciativa propone derogar el régimen actual para combinar objetivos productivos, ambientales y energéticos, en un esquema que promueva el desarrollo federal y consolide a los biocombustibles como una herramienta estratégica para la economía argentina.
“Uno de los puntos destacados del proyecto es el incremento progresivo de los cortes obligatorios de biodiesel y bioetanol en los combustibles fósiles. En el caso del gasoil, se establece un piso inicial del 7,5% de biodiesel, que subiría al 10% al año y al 15% a los dos años de vigencia de la ley. Para las naftas, se fija un corte del 15% de bioetanol”, destacaron desde el sitio parlamentario.com
La propuesta también apunta a diversificar la matriz energética mediante la incorporación de nuevos vectores, como el biometano, el bioGNC, el bioGNL y el combustible sostenible de aviación (SAF), alineándose con tendencias internacionales en materia de descarbonización del transporte.
En sus fundamentos, Royón señala que la Argentina cuenta con ventajas competitivas en el sector —como disponibilidad de biomasa y desarrollo agroindustrial— pero ha perdido posiciones frente a países como Brasil o Indonesia, que avanzaron con mayores niveles de mezcla obligatoria. Además, advierte que el país aún importa volúmenes significativos de gasoil pese a tener capacidad instalada para producir biodiesel, lo que impacta en la balanza energética. En ese sentido, el fortalecimiento del mercado interno de biocombustibles aparece como una herramienta para sustituir importaciones y reducir la salida de divisas.

