La Asamblea por el Agua Sana de San Carlos advirtió que los desechos de la explotación pueden permanecer activos durante miles de años. Solicitó a las autoridades provinciales y nacionales que prioricen la protección del agua sobre los intereses económicos vinculados a proyectos extractivos.
La Asamblea por el Agua Sana de San Carlos emitió un documento público en el que expresó su rechazo a la minería de uranio en el norte de Salta. Advirtió que esta actividad genera residuos radiactivos con capacidad de afectar napas, ríos y suelos, con consecuencias directas sobre la población, la producción agrícola y la actividad ganadera de la región.
En el documento, la agrupación sostuvo que «el agua constituye un bien común y un derecho humano fundamental» y que su defensa implica proteger la vida, la salud y el futuro de las comunidades de los Valles Calchaquíes, como publicó la organización en sus redes sociales.
La Asamblea solicitó a las autoridades provinciales y nacionales que consideren el reclamo de las comunidades y garanticen el derecho a un ambiente sano. Planteó que las decisiones sobre el territorio deben priorizar el cuidado del agua por encima de los intereses económicos vinculados a los proyectos extractivos.
La organización convocó a los vecinos a fortalecer la unidad comunitaria y reafirmó su compromiso de continuar informando y promoviendo la participación ciudadana frente a iniciativas que, sostiene, pueden poner en riesgo los recursos naturales de la zona.

