Viva la libertad | Salta perdió más de 8 mil empleos registrados desde 2023 y la mora familiar alcanza niveles de 2001

La construcción, el transporte y el comercio concentran la mayor parte de la caída en puestos de trabajo desde el inicio del gobierno de Milei. La irregularidad en créditos de las familias trepó al 12 por ciento en abril, un registro que no se veía desde hace 25 años.

Desde noviembre de 2023, la provincia de Salta perdió 8.003 puestos de trabajo registrados. La construcción lidera la caída con 4.834 empleos menos, seguida por transporte y almacenamiento con 1.343 y el comercio con 933, de acuerdo con el informe mensual «Los límites del ajuste y las exigencias del FMI», del Centro de Economía Política Argentina (CEPA), que analiza datos de la Superintendencia de Riesgos del Trabajo correspondientes a febrero de 2026.

Soledad Linares, integrante de CEPA Salta, señaló que «la pérdida es neta», en referencia a que, si bien sectores como la minería incrementaron la captación de empleo en el período, «los puestos de trabajo que crean estos sectores son inferiores a los puestos perdidos en otros sectores de la economía salteña que siempre originaron mayor cantidad de trabajo». En el mismo lapso, el número de empleadores registrados se redujo en 313: el comercio concentra la mayor contracción con 229 menos, seguido por alojamiento y gastronomía con 57.

Municipalidad de Salta

La caída del empleo va acompañada de una retracción salarial diferenciada por sector. Los trabajadores de organismos nacionales acumulan una pérdida del 35,8 por ciento respecto de noviembre de 2023; los del sector público provincial, del 9,2 por ciento; y los registrados del sector privado, del 5,6 por ciento, según publica Salta/12.

El consumo también retrocedió. En el primer trimestre de 2026, las ventas en supermercados salteños cayeron un 5,8 por ciento frente al mismo período de 2025 y un 22,5 por ciento respecto de 2023, una diferencia que equivale a $36.074 millones menos en ventas.

La mora en créditos al sector privado llegó al 7 por ciento en marzo —frente al 6,7 por ciento del mes anterior— sin señales de reversión. En préstamos personales, la irregularidad ascendió al 14,2 por ciento, cuando en octubre de 2024 era del 3,4; en tarjetas de crédito, al 10,6 por ciento, nueve puntos por encima de ese mismo punto de partida. El índice global de morosidad familiar con el sector financiero en abril de 2026 alcanzó el 12 por ciento, un nivel que, indica el informe, «fue únicamente superada por la observada en la crisis del 2001». Con el sector no financiero, la irregularidad trepa al 31,5 por ciento, por encima de lo registrado durante la pandemia.

Otras noticias