Medios nacionales recrearon los pormenores de un proceso que terminó con el gobierno bajando del proyecto el ultrajante capítulo. “La Rosada decidió retirarlo cuando Royón le avisó a Santilli que rechazaba la ley”, aseguran.
En la Casa Rosada siguen buscando mariscales de la derrota. Algunos acusan a Patricia Bullrich de haberle ocultado a la Casa Rosada que no tenía los votos para aprobar el capítulo de extranjerización de la tierra del proyecto de Federico Sturzenegger.
“La verdad sobre los votos que realmente tenía la ley saltó a la luz cuando Diego Santilli se comunicó con la salteña Flavia Royón, quien le confirmó que iba a rechazar la ley, pese a que Bullrich la incorporaba en sus cuentas como un voto a favor”, destacó el sitio La Política Online.
Royón acompañaba de eso modo el giro de su gobernador Gustavo Sáenz, que junto a otros aliados del gobierno anunciaron su rechazo a una ley. El tucumano Osvaldo Jaldo anuncio su rechazo abierto al proyecto y con él el de Beatriz Ávila, otra senadora que Bullrich marcaba en la columna de los voto positivos. Luego vino el video del gobernador Rolando Figueroa rechazando la norma, que funcionó como una cobertura para que la neuquina Julieta Corroza pudiera anunciar su voto negativo. Cuando Royón confirmó a Santilli que iba a votar contra la ley, el jefe de Gabinete confirmó sus sospechas: Bullrich le estaba mintiendo a la Casa Rosada.
“Un senador al tanto de las negociaciones explicó a LPO que las dos legisladoras que detonaron el capítulo de tierras fueron Corroza, que en la previa hasta había ofrecido su abstención con tal de no pronunciarse por la afirmativa, y la salteña Royón, quien se fastidió cuando se le atribuía que votaría de acuerdo a una instrucción del gobernador Sáenz”, destaco LPO.
En efecto, Carlos «Camau» Espínola habría sufrido en carne propia el enojo de la ex secretaria de Energía, cuando tras la conferencia de Bullrich en el Salón de las Provincias del Senado, tuvo oportunidad de conversar con ella para «puntear» los votos y descontar que el de la salteña sería a favor. «Yo todavía no definí mi voto», contestó de forma tajante.
Esa respuesta causó estupor en un sector de los aliados porque Patricia les había asegurado a Espínola, Vischi y Ávila que había 37 votos, suficientes para aprobar la ley. De hecho, la senadora tucumana habría llegado a plantarse ante Bullrich: «Si no tenés los 37, no nos expongas a los aliados para terminar empatando 35 a 35», se quejó. Temeraria, la ex ministra siguió adelante.

