Tras el aumento que llevó el ingreso bruto de los legisladores a más de 12 millones de pesos mensuales, distintos medios calcularon con qué dinero se quedan los legisladores. Royón toma todo, Orozco y Guzmán Coraita donan un porcentaje, pero se quedan con una tajada inalcanzable para la mayoría de los argentinos.
La información es fácil de verbalizar: tras el aumento de las últimas semanas, la dieta de los 72 senadores nacionales será de $12,260.000 brutos mensuales, que es el resultado de la actualización de la paritaria de los empleados legislativos a la que los senadores ataron su dieta en abril de 2024. Es un aumento del 6,64% que se suma al 12,5% ya percibido este año, y que deja a los 72 senadores nacionales entre los pocos sectores de la economía que le ganan a la inflación.
El ingreso de escándalo deslizo a diarios como PERFIL relevar qué hace cada bloque con ese dinero. Algunos senadores rechazan el aumento; otros lo cobran por completo, como parece ser el caso de la salteña Flavia Royón que no emitió declaración alguna sobre qué hará con su incremento; algunos lo derivan a aportes partidarios y están quienes donan el incremento. No obstante, fuentes legislativas explicaron a ese medio que los ingresos «podrían congelarse, aumentarse o incluso disminuirse si lo resolvieran en el recinto y lo votaran»; algo que no ocurre.
Con respecto al bloque libertario del que forman parte los salteños Gonzalo Guzmán y Emilia Orozco, hace unos días informó que donaran los incrementos a distintos organismos de beneficencia. En el caso de los salteños Emilia Orozco y Gonzalo Guzmán, dijeron que al incremento lo destinarían “al proyecto ´Almas Grandes´ que lleva adelante el Padre Ezequiel de la Parroquia San Alfonso en el vertedero San Javier”.
“El análisis de un recibo de sueldo modelo, correspondiente a marzo de este año (antes de los últimos aumentos), permite dimensionar que ´rechazar´ y ´donar´ no son gestos equivalentes en términos de plata. Un senador que renuncia al aumento paritario descuenta de su recibo el valor exacto del incremento (un 8,25% de la dieta bruta en aquel momento). Uno que opta por la donación, en cambio, dona un 5% fijo. En los hechos, el que ´dona´ retiene más dinero neto que el que ´rechaza´, pese a que públicamente ambos gestos suelen presentarse como equivalentes”, destaca PERFIL.
“Proyectando esos mismos porcentajes al bruto de agosto ($12.260.000), el neto estimado ronda los $7,98 millones para quien rechaza el aumento, los $8,3 millones para quien dona, y cerca de $8,64 millones para quien cobra todo sin ningún gesto. La diferencia entre el que más resigna y el que menos, unos $650.000 mensuales, permanece prácticamente invisible en el debate público, donde ambos mecanismos suelen mencionarse como si fueran lo mismo”, concluye el mismo medio.
Según pudo saber este medio, dentro del bloque libertario se acordó formalmente que quienes eligen esta vía «por fuera» del hospital pueden donar «lo que a cada uno le parezca», sin un monto ni un destino unificado.

