El deterioro supera los picos registrados durante la pandemia de Covid-19 y afecta a un sector donde el 92% del financiamiento está destinado a familias. La irregularidad total en las carteras no bancarias escala al 27,5%, una tasa 2,4 veces superior a la del sistema bancario tradicional.
Los créditos catalogados como «irrecuperables» en el sector no bancario alcanzaron el 10,8% del total de la cartera en marzo de 2026, según un informe de la consultora Eco Go publicado por Infonews. El dato representa un récord histórico que cuadruplica los niveles de un año atrás y supera los picos registrados durante la pandemia de Covid-19.
En términos nominales, el stock de deuda irrecuperable pasó de $177.000 millones en diciembre de 2024 a $1,54 billones en marzo de 2026, en apenas quince meses. La cartera en situación normal retrocedió del 86% a fines de 2023 al 66,7% actual, mientras que la categoría de riesgo alto concentra cerca del 10% del mercado.
El endeudamiento total —sumando crédito bancario y no bancario— equivale al 145,4% de la masa salarial mensual. Entre trabajadores informales y cuentapropistas, la deuda con entidades no bancarias representa el 161% de sus ingresos, en un sector donde el 92% del financiamiento está destinado a familias.
Mercado Libre y Ualá concentran más del 17% del financiamiento no bancario, ganando terreno frente a actores tradicionales como Tarjeta Naranja. Sin embargo, ese avance ocurre en un contexto de caída real del crédito por quinto mes consecutivo, lo que evidencia que la contracción del consumo afecta al conjunto del sistema.

