El jefe de Gabinete declaró las deudas en pesos ante la Oficina Anticorrupción, aunque reconoció que los compromisos fueron contraídos en moneda extranjera. La operación se concretó el mismo día en que su esposa escrituró una propiedad en un country de la provincia de Buenos Aires.
El jefe de Gabinete Manuel Adorni suma más leña al fuego del escándalo por sus viajes y propiedades. Está vez se supo que registró una hipoteca de carácter privado sobre su departamento ubicado en la avenida Asamblea al 1100, en el barrio porteño de Parque Chacabuco, mediante un esquema de financiamiento directo con particulares que prescinde de los canales bancarios. El dato surge de su propia declaración patrimonial ante la Oficina Anticorrupción (OA).
Las acreedoras son Graciela Isabel Molina de Cancio, quien aportó 85.000 dólares, y Victoria María José Cancio, que entregó 15.000 dólares. Molina de Cancio es una comisaria retirada de la Policía Federal que se desempeñó como jefa de la Dirección General de Escuelas de Formación Policial hasta 2021. Adorni consignó ambas deudas pesificadas —43,8 millones y 7,7 millones de pesos, respectivamente— ante la OA.
La operación se formalizó el 15 de noviembre de 2024, cuando Adorni ya ejercía como vocero presidencial. Ese mismo día, su esposa, Bettina Angeletti, registró la compra de una casa en el country Indio Cua, en Exaltación de la Cruz, lo que concentró una doble actividad inmobiliaria del matrimonio en un único jornada.
El hilo conductor de las distintas operaciones es la escribana Adriana Mónica Nechevenko, quien certificó la hipoteca de Parque Chacabuco, la compra en Indio Cua y la adquisición del departamento de 200 metros cuadrados en la calle Miró, en Caballito. La profesional registra al menos siete visitas a la Casa Rosada desde que Adorni asumió funciones y fue citada a declarar por el fiscal Gerardo Pollicita, quien instruye la causa por presunto enriquecimiento ilícito.
La operatoria de Asamblea replica el esquema del departamento de Miró al 500, donde las vendedoras le prestaron a Adorni 200.000 dólares —equivalentes al 90% del valor de venta declarado—. Agentes inmobiliarios consultados señalaron que los precios de cierre de esas escrituras estuvieron por debajo de los valores de mercado.
Tiempo Argentino informo que, ante el fiscal Pollicita, Nechevenko deberá entregar la documentación respaldatoria de las operaciones para que la Justicia determine si estas hipotecas privadas constituyen una herramienta financiera válida o el mecanismo legal utilizado para encubrir activos no declarados.

