El proyecto, conocido como «Ley Octorina», busca visibilizar una problemática que atraviesa cotidianamente a las comunidades originarias de la provincia. Sus impulsoras convocaron a organizaciones sociales y a la sociedad civil a acompañar su sanción.
Mujeres wichí del norte provincial se reunieron con el senador Walter Cruz en la Legislatura para impulsar la aprobación de la llamada «Ley Octorina»: una iniciativa que reconoce como crímenes de odio racial las violaciones y la violencia sexual ejercidas sistemáticamente sobre niñas, adolescentes y mujeres por su pertenencia a pueblos originarios.
El proyecto apunta a dar marco legal a una realidad que, según denuncian sus promotoras, permanece oculta y es sostenida por discursos que presentan estas agresiones como prácticas culturales. La iniciativa es resultado del testimonio de numerosas mujeres indígenas y del trabajo conjunto con una red de organizaciones feministas de la provincia.
En el encuentro legislativo, las representantes de las comunidades expresaron su respaldo a la ley como un primer paso en el reconocimiento institucional del problema y convocaron a la sociedad civil a debatir el proyecto y acompañar su tratamiento en el Senado. «Hablamos con nuestra propia voz, nos representamos a nosotras mismas», afirmaron al concluir la jornada.
Las impulsoras también subrayaron la necesidad de garantizar, más allá de la sanción, la reglamentación y ejecución efectiva de la ley, con el objetivo de producir datos oficiales sobre la situación, construir políticas públicas y facilitar el acceso a la justicia para las víctimas.

