Ambientalistas advierten sobre los peligros de la iniciativa para el agua, pero La Libertad Avanza presenta el proyecto como una medida «aclaratoria». Al discurso oficial se sumó la voz de la saencista de la Cámara Alta nacional.
La sesión está programada para hoy a las 11 horas y aunque el oficialismo todavía no tiene asegurado los votos para aprobar la iniciativa, los ambientalistas piden no bajar la guardia para evitar que el proyecto que reforma la Ley 26.639 (Régimen de Presupuestos Mínimos para la Preservación de los Glaciares y del Ambiente Periglacial) obtenga la media sanción del senado.
Varias organizaciones ambientalistas advierten del peligro de modificar la ley vigente y un informe titulado “La importancia de los glaciares para la biodiversidad argentina y los potenciales riesgos de su desprotección” recordaron que el 36% del territorio continental argentino está dentro de cuencas alimentadas por deshielo glaciar. “Más de la mitad de las especies de vertebrados del país habitan en regiones cuya dinámica ecológica depende de ese aporte”.
Esas voces, no obstante, no hacen mella en los representantes salteños en la cámra alta nacional. Como otras veces, los representes libertarios (Emilia Orozco y Gonzalo Guzmán) y la saencista Flavia Royón adelantaron que apoyan la iniciativa. Los primeros haciendo uso del estilo chillón con el que juran que el proyecto es bueno porque simplemente lo impulsa Milei; mientras la segunda apela a su perfil técnico para apoyar la iniciativa.
Royón repitió ayer en medios nacionales lo que ya había expuesto ante legisladores provinciales de la Comisión de Minería; que se trata de una norma aclaratoria, que no habilita minería sobre glaciares, que la actual ley prohíbe todo, que la nueva lo sigue prohibiendo hasta que se demuestre técnicamente que las inversiones no afectan una función hídrica estratégica y que ella apoya la iniciativa.
Según su exposición, eliminar “zonas grises” del concepto de ambiente periglaciar otorgaría seguridad jurídica a proyectos productivos. Si estudios científicos demostraran que determinadas estructuras son inertes y no aportan al sistema hídrico, dejarían de constituir una restricción.

