La prensa que no ahorra críticas al gobierno libertario asegura que Gustavo Sáenz es el mandatario que más usufructuó el apoyo parlamentario a las leyes que el presidente remitió al Congreso.
Este lunes mantuvieron un encuentro por Zoom siete gobernadores que en la última semana le garantizaron a Javier Milei la aprobación de la reforma laboral. Fueron Raúl Jalil (Catamarca), Carlos Sadir (Jujuy), Hugo Passalacqua (Misiones), Rolando Figueroa (Neuquén), Alberto Weretilneck (Río Negro), Gustavo Sáenz (Salta) y Osvaldo Jaldo (Tucumán).
Para medios opositores, como Página 12, el apoyo parlamentario fue a cambio “de cuantiosos desembolsos de fondos de ATNs y otras prebendas”, razón por la cual denominan al frente de gobernadores el grupo “Ubi est mea”, que en latín significa “¿Dónde está la mía?”.
No obstante, aseguran que en las últimas semanas quien se destacó fue el salteño Gustavo Sáenz que hasta el año pasado aseguraba que el Gobierno de Milei era como “las palomas de Iglesia, porque cagan a los fieles”, o advertía que el mismo gobierno prometían “ponchos” que después no “aparecían”. Para ese mismo diario Sáenz “ya no se queja más” porque “apareció el poncho”.
“La primera vez que se vio eso en el Congreso fue cuando se repartieron los cargos de la Auditoría General de la Nación y el oficialismo privilegió a una diputada de Saenz en lugar de al PRO”, destaca el artículo en alusión a Pamela Caletti que ya ocupa un lugar en la Auditoria General de la nación. El mismo artículo computa como otro pago al mandatario salteño la elección de la senadora nacional por Jujuy, Carolina Moisés, como vicepresidenta segunda del Senado en detrimeto del bloque peronista. Moisés hace meses que estrechó sus vínculos políticos que Gustavo Sáenz que ha salido a respaldarla activamente en la pelea que la jujeña mantiene con CFK.
Además de esas designaciones políticas, para Página 12 el salteño y sus socios perciben de nación recursos frescos a través de los ATN (Aportes del Tesoro Nacional). “Un conocedor de la relación entre esos gobernadores y la administración de Milei comentó que ´Tirabas un ATN en ese encuentro y no tocaba el piso´”.
Quien hizo de vocero de ese encuentro fue el tucumano Jaldo con un documento que entre otras cosas expreso lo siguiente: “Desde Tucumán reafirmamos que vamos a defender, con firmeza y vocación de diálogo, los recursos que nos corresponden, el financiamiento para obras y las herramientas necesarias para sostener la producción y el empleo en nuestra provincia».
Para el informe publicado en el medio citado, se trató del acto fundacional del grupo “Ubi est mea”: discurso combativo, pero votos a cambio de. “De hecho, lo que contaron fuera de los micrófonos es que en el encuentro se habló de coordinar las negociaciones con el Gobierno nacional para obtener más. Y, ya que estamos, de que les cumplan las promesas que les hacen” destaca el artículo.

