El cuerpo de la víctima, de 44 años, apareció en la vivienda donde residía, en calle Buenos Aires y Delfín Leguizamón. Tenía una hija menor de edad.
Cuando trascendió la noticia el pasado 9 de febrero, el sitio de los Fiscales Penales informó que la investigación se desarrollaba siguiendo los protocolos de la Procuración General que establecen que toda muerte de este tipo debe investigarse bajo la presunción de femicidio o homicidio doloso hasta determinar la causa del fallecimiento.
La teoría del femicidio cobra mucha fuerza en este caso y en ese marco fue detenido la pareja de la mujer asesinada, luego que el Servicio de Tanatología Forense del Cuerpo de Investigaciones Fiscales (CIF) concluyera que la muerte fue provocada con un “arma blanca”.
“La investigación continúa con otras medidas, entre ellas, el relevamiento de cámaras de seguridad, la recepción de testimonios, el análisis de la historia clínica de la víctima” destacó la fiscalía que por ahora no descarta ninguna hipótesis. En cuanto a la menor de edad que vivía con la víctima, se informó que fue asistida por el Gabinete Psicosocial del Cuerpo de Investigaciones Fiscales (CIF).

