Javier Milei firmó el acta fundacional del organismo que busca constituirse como alternativa a la ONU. Solo 20 de los 60 países invitados aceptaron participar, mientras las naciones europeas mantienen distancia de la iniciativa.
El presidente libertario participó este jueves de la firma del acta fundacional del Consejo de Paz, una iniciativa impulsada por Donald Trump supustamente para alcanzar acuerdos destinados a frenar conflictos en zonas de guerra. El organismo funcionará como una alternativa a la ONU, con la que el mandatario estadounidense mantiene un fuerte enfrentamiento.
El consejo se centrará inicialmente en solucionar la situación en la Franja de Gaza y luego trabajará para mitigar y detener las acciones terroristas a nivel global, según información oficial. La incógnita principal es si Argentina realizará una contribución de 1.000 millones de dólares que Trump pretendería de cada país miembro para asegurar la pertenencia por al menos tres años, una cifra que trascendió en un borrador del estatuto fundacional publicado por varios medios internacionales pero que no fue confirmada de manera oficial.
De los 60 países invitados, solo 20 aceptaron participar: Argentina, Armenia, Azerbaiyán, Bahréin, Bielorrusia, Egipto, Hungría, Kazajstán, Kosovo, Marruecos, Pakistán, Qatar, Arabia Saudita, Turquía, Indonesia, Jordania, Emiratos Árabes Unidos, Uzbekistán, Vietnam, Israel y Rusia. Las naciones europeas mantienen una postura de desconfianza frente a la propuesta.
Francia, Noruega, Suecia y Eslovenia rechazaron la invitación, mientras que Reino Unido, Alemania e Italia aún no emitieron su decisión oficial, según informó Tiempo Argentino. China también optó por el silencio.
Tras la firma del acta, Milei concedió entrevistas a la agencia Bloomberg y The Economist. La comitiva presidencial emprendió el regreso a Argentina a las 14 hora local, con aterrizaje previsto para el viernes a las 6.

