La zafra azucarera alcanzó en el NOA un 55% de avance, con un incremento en la producción de azúcar cruda, blanca y refinada. Sin embargo, los bajos precios ponen en riesgo la subsistencia de pequeños y medianos cañeros.
Muchos de ellos debieron salir a “quemar” la producción en la última semana para evitar quedarse con mercadería que, en los próximos meses, puede llegar a valer mucho menos. Por eso, renovaron sus reclamos ante el gobierno nacional para que se estimulen las exportaciones y se puedan sacar los excedentes. En particular, hay un pedido que se reitera: que se incentive el consumo de bioetanol. La principal industria del norte brinda trabajo a 54.000 personas.
“La industria azucarera atraviesa actualmente uno de los momentos más difíciles de su historia reciente. El bajo valor del precio del azúcar, las limitaciones para el desarrollo de biocombustibles y la persistente falta de seguridad jurídica, especialmente en materia de precios, constituyen obstáculos que frenan su crecimiento y ponen en riesgo miles de fuentes de trabajo”, alertó la entidad que preside Jorge Rocchia Ferro.
Desde el sector no descartan que las pocas ventas generen un mayor stock de producción y que la cosecha se extienda a noviembre. “Este desenlace podría tirar hacia abajo aún más el precio del azúcar en la época de interzafra” alertó un informe publicado en el sitio LetraP, para luego agregar lo siguiente: “Los mayores controles al contrabando en la frontera norte llevaron a que el azúcar que se vendía de manera informal hacia Bolivia y Paraguay, hoy vuelva a engrosar el mercado regional”.
En las últimas semanas, la bolsa de azúcar osciló un valor cercano a los $23.000 con el IVA incluido y de $21.000, informalmente. Sólo en los costos de la cosecha y en flete, los gastos rondan entre los $13.000 y los $15.000, según la distancia del campo al ingenio. Es decir, para muchos productores ese número garantiza un trabajo a quebranto.
“Estos datos urgen a los actores involucrados a hallar una solución que evite el colapso de la campaña azucarera. La vía más rápida es la por la que vienen insistiendo los gobernadores Osvaldo Jaldo (Tucumán), Carlos Sadir(Jujuy) y Gustavo Sáenz (Salta), que es un aumento del corte obligatorio de bioetanol en naftas”, destaca el mismo medio. “El objetivo es llevarlo del 12% actual al 15% o incluso al 27%, como en Brasil”.
Este incremento, además de mejorar la competitividad de los 19 ingenios que operan en la región (14 en Tucumán, tres en Jujuy y dos en Salta), reduciría la dependencia de los combustibles fósiles. El razonamiento es que de esa manera habría menos caña disponible para elaborar azúcar y, en consecuencia, su demanda y su precio aumentarían.

