La entidad advierte sobre el descenso de médicos jóvenes que eligen áreas esenciales como Pediatría o Medicina Interna. Denuncian desigualdad en la distribución de profesionales y llaman a acciones conjuntas.
El Círculo Médico de Salta emitió un comunicado en el que expresó su preocupación por la disminución de médicos que optan por especialidades consideradas troncales del sistema de salud. Entre ellas figuran Medicina Interna, Pediatría, Medicina Familiar, y las terapias intensivas adulta y pediátrica, áreas fundamentales para la atención primaria y hospitalaria.
La entidad atribuyó esta tendencia a un cambio en las preferencias de los jóvenes profesionales, quienes cada vez más eligen especialidades con mayores ingresos y condiciones laborales más estables. “Estamos ante una realidad que es inocultable: hay una proporción creciente de médicos aspirantes a las residencias que se inclinan por especialidades que ofrecen potencialmente una mejor remuneración del trabajo profesional y, en muchos casos, una mejor calidad de vida”, señaló la organización.
Además, el Círculo Médico señaló que la profesión ha perdido atractivo debido a la falta de reconocimiento social y estabilidad laboral. Destacó que la consulta médica, considerada el acto más trascendente de la práctica clínica, enfrenta una “desvalorización social y económica” que aleja a los nuevos egresados, especialmente de las áreas críticas.
Aunque Argentina supera la recomendación de la Organización Mundial de la Salud en cantidad de médicos por habitante —3,88 por cada mil—, en Salta ese promedio baja a 2,6, y en zonas del norte provincial cae a menos de uno por mil. “Si mirásemos la distribución de las especialidades dentro de este total, la situación preocupa todavía más”, advirtió la institución.
El Círculo reclamó la articulación de políticas públicas sostenidas y el compromiso del sector privado para revertir la fuga de jóvenes médicos del sistema público y evitar una crisis en la atención sanitaria. “Convocamos a todos los sectores involucrados —autoridades gubernamentales, instituciones formadoras, organizaciones de salud y la sociedad en su conjunto— a trabajar en forma articulada para revertir esta tendencia y garantizar una formación médica robusta y una inserción laboral digna para las futuras generaciones de profesionales”, concluyó.

