Los comicios provinciales registraron niveles de asistencia que no superaron el 60% en ambos distritos. Las fuertes lluvias en Chaco y la apatía ciudadana en Jujuy fueron factores determinantes.
Las elecciones legislativas celebradas este domingo en las provincias de Jujuy y Chaco (que también se dieron en Salta y San Luis) estuvieron signadas por una baja participación electoral, con cifras que no superaron el 60% del padrón en ambos casos, según confirmaron fuentes oficiales. En Jujuy, donde se renovaron 24 bancas titulares y 10 suplentes de la Legislatura provincial, la participación rondó el 60%, mientras que en Chaco, donde se disputaban 16 de 32 escaños provinciales, la asistencia no logró superar el 50%.
En la provincia norteña de Jujuy, el oficialismo radical liderado por el gobernador Carlos Sadir buscaba mantener su hegemonía legislativa enfrentando el debut electoral provincial de La Libertad Avanza (LLA), que se perfilaba como segunda fuerza. El Frente Jujuy Crece necesitaba asegurar más de 25 legisladores para garantizar la mayoría absoluta en una legislatura compuesta por 48 miembros, mientras que la lista libertaria encabezada por Kevin Ballesty llegaba con optimismo a su primera contienda provincial.
La situación climática jugó un papel determinante en Chaco, donde intensas lluvias que superaron los 250 milímetros en dos días en algunas zonas como Sáenz Peña complicaron el traslado de los votantes. Allí, el gobernador Leandro Zdero puso a prueba su reciente alianza con La Libertad Avanza frente al peronismo liderado por el exgobernador Jorge Capitanich, quien buscaba medir su vigencia política tras la derrota en 2023.
Los comicios chaqueños adquirieron relevancia nacional por la controvertida alianza entre el radicalismo de Zdero y el partido de Javier Milei, una coalición que recibió un espaldarazo financiero de 120 mil millones de pesos desde el gobierno nacional en marzo. La incomodidad del gobernador con esta alianza se hizo evidente durante la campaña, donde evitó mencionar al presidente y en la cartelería digital se optó por suprimir «La Libertad Avanza» del nombre de la lista.
En Jujuy, la campaña electoral transcurrió principalmente en redes sociales y pequeños actos presenciales, con denuncias menores por robo o destrucción de boletas que no alteraron significativamente el desarrollo de los comicios. Hasta las 16 horas había votado apenas el 54% del padrón, confirmando el desinterés ciudadano que se había percibido durante la campaña. Las encuestas previas mostraban un escenario de paridad donde ninguna fuerza superaba el 20% de intención de voto.
A diferencia de lo ocurrido en Jujuy, donde el peronismo se presentó dividido en dos fracciones (el Frente Justicialista y el Frente Somos Más), en Chaco el PJ logró mayor cohesión bajo el liderazgo de Capitanich, aunque también enfrentó una escisión liderada por la intendenta de Barranqueras, Magda Ayala. Otro dato significativo de la elección chaqueña fue la exclusión del PRO de la alianza oficialista, según denunció Mauricio Macri, por expreso pedido de Karina Milei, la secretaria general de la Presidencia y principal estratega electoral del oficialismo nacional.

