Daba clases en el Colegio Salesiano y tenía 18 años de antigüedad. Fue denunciada por madres de alumnos de cuatro años. Los hechos ocurrieron antes del receso invernal. El año pasado, el sojero había reivindicado los castigos físicos en el aula.
Las denuncias y el despido fueron confirmados por el representante legal del Colegio, Cristóbal Juan Canaves, quien aclaró que la docente ya contaba con antecedentes de sanciones. La primera suspensión precautoria ocurrió a mediados del mes de junio tras una excursión a monumentos y lugares patrios que rememoran a las figuras de Martín Miguel de Güemes y Manuel Belgrano.
“Al terminar el paseo, volvieron al Colegio, donde el alumnado se reencontró con padres y madres, pero un matrimonio avisó que su niño no estaba. Empezó la búsqueda y solo después de revisar el vehículo, el conductor se dio con que el niño se había quedado dormido en el último asiento y por eso no lo había visto” destacó hoy la sección local del diario Página12. Por ese hecho, la docente fue suspendida por 10 días.
No obstante, al día siguiente empezaron las denuncias por las que finalmente la mujer fue despedida. Una mamá advirtió a las autoridades que su hijo relató que cuando dejaban el asiento la maestra “les ponía un cinturón de bebé”, “un hilo blanco” que hacía las veces de cinturón de seguridad de los automóviles. Otras madres denunciaron lo mismo y tras hacer una inspección en el grado “se encontró un elástico blanco de tres a cuatro centímetros de ancho, atado a los extremos como una circunferencia, que la profesora de Educación Física utilizaba para jugar con los chicos y que habría sido utilizado por la docente denunciada para sujetar a los niños” informó el medio ya citado.
“Al analizar los antecedentes se decidió el despido con causa”, explicó Canaves al diferenciar los dos hechos que acontecieron en continuidad. “Lo del Monumento a Güemes es un error, una negligencia”, pero en el segundo hecho existe “una intencionalidad de coartar la libertad de los niños”, sostuvo.

