Lo informó el subsecretario de Defensa Civil de la provincia, Gonzalo Rodríguez. Un posible adelantamiento de las lluvias mejora las perspectivas para lo que queda de la temporada seca.
La afectación más grande fue en Iruya y Nazareno, donde el fuego alcanzó las 6500 hectáreas. En este siniestro se contó como víctima a un hombre que falleció en su intento de salvar a los animales, y una nena resultó con quemaduras de consideración y tuvo que ser derivada al Hospital Garrahan, en Buenos Aires.
En el caso de Cafayate, las autoridades determinaron que el fuego devoró 240 hectáreas de bosques nativos. Allí hubo novedades judiciales al respecto. La justicia prohibió lotear el predio incendiado en Cafayate ante el riesgo de un posible cambio de uso de suelo. En Salta y alrededores, en tanto, durante estos días hubo distintos focos de incendio que lograron ser sofocados y ya suman unas 900 hectáreas quemadas en la zona.
Rodríguez afirmó que este año la temporada de incendios “empezó 15 días antes”, que lo habitual, que suele ser en agosto. Y advirtió que aún queda mucho tiempo de riesgo de incendios, dado que agosto es un mes que se caracteriza por vientos calientes y secos. Sin embargo, el funcionario mostró alivio por el pronóstico de adelantamiento de lluvias que se iniciarían en el norte en septiembre.

