Lo informó María Laura Caporaletti, jefa del Programa de VIH, ITS y Hepatitis Virales, quien explicó que el escenario epidemiológico presenta comportamientos diferentes según cada infección.
“En algunas cosas vemos un incremento, por ejemplo, de enfermedades de transmisión sexual como es la sífilis”, indicó la funcionaria. Al mismo tiempo, destacó que el trabajo sostenido durante los últimos años permitió reducir los casos de sífilis congénita, una de las principales preocupaciones vinculadas a esta infección durante el embarazo.
En cuanto al VIH, sostuvo que la situación se mantiene estable, aunque se continúa ampliando la oferta de testeos y las estrategias de prevención. Entre ellas mencionó la profilaxis preexposición (PrEP) y la profilaxis posexposición (PEP), herramientas destinadas a reducir el riesgo de transmisión del virus.
“Nosotros siempre decimos que un dato es la persona a la que llegamos, a la que podemos diagnosticar y tratar”, remarcó, y planteó la necesidad de seguir acercando los servicios de prevención y diagnóstico a quienes todavía no accedieron a ellos.

