Norte salteño | La Cruz Roja instaló una planta potabilizadora de agua en Santa Victoria Este

La instalación garantiza el acceso del líquido vital al 94% de la población que incluye wichis, tobas y chorotes. La iniciativa surgió en febrero de 2020, cuando el municipio fue noticia por las muertes de niñas y niños indígenas por desnutrición.

En ese contexto, la Cruz Roja Argentina llevó a cabo un campamento humanitario al que llamaron Misión Santa María. “Ni siquiera el Covid-19 pudo vencer la determinación de los equipos de profesionales”, destaca una nota publicada por el diario Tiempo Argentino que cubrió la presentación de los resultados de un estudio sobre el acceso al agua que realizó el Observatorio Humanitario de la organización en CABA.

“Ahí es donde teníamos tenemos la crisis más alta en materia de mortalidad infantil por desnutrición o malnutrición severa. Ese es el foco más grande del país porque es una de las zonas más alejadas y es muy difícil llegar”, contó a Tiempo Rodrigo Cuba, subsecretario de Desarrollo Humano de la Cruz Roja, quien también participa del campamento en Santa Victoria.

Municipalidad de Salta

Según expresó, en sus inicios, los equipos se sentaron a conversar con las comunidades indígenas de la zona a fin de entender sus necesidades y coordinar acciones conjuntas con el campamento. “De manera permanente tenemos dos personas que son personal rentado de la organización y tenemos rotaciones de 6 voluntarios durante todo el año, cada 15 días. Ya pasaron más de 200 voluntarios de todo el país en estos años. Con muy poca gente se puede dar una solución”, aseguró.

El diagnóstico realizado por la organización, al inicio del campamento, evidenciaba la grave dificultad de acceso al agua de la comunidad y las implicancias de ello en la salud de las personas en general y de las infancias en particular. De esa manera, la Cruz Roja comenzó a elaborar un plan para crear una red de distribución de agua.

“Al principio alcanzábamos solo a algunas comunidades con la cisterna. Después, en algunos lugares, pudimos empezar a hacer troncales, o sea, redes para que llegue a algunas casas” y de esa manera varias familias que tenían acceso al agua una o dos veces por semana comenzaron a tenerla todos los días. El desafío, no obstante, estaba en lograr una buena calidad de agua. “Nos donaron una planta potabilizarora desde España, por parte de la Cruz Roja Andorra. Con esa planta, a través de módulos de captación o tanques hicimos mediciones de calidad”. Por medio de la maquinaria se logró potabilizar hasta 60 mil litros de agua por día con tres tipos de filtrado distintos. Así se pudo almacenar agua en los tanques colapsables, luego se capta para la cisterna y se distribuye en los hogares.

“Pero de nada me sirve dejarte agua segura si la vas a tener en un balde abierto o en el mismo lugar donde los animales van a tomar agua. Nos tocó formar a las personas y responsabilizar a las comunidades en el proceso de almacenamiento”, explicó. Luego de un mapeo, se instalaron en las casas de las familias tanques colapsables de 25 litros. Cada familia se comprometió a construir una base para el tanque, en lo preferible en altura y también a mantener su adecuada limpieza.

Con la red de distribución de agua segura, la Cruz Roja beneficia a 4.000 personas de forma directa y a 18.000 de forma indirecta. El informe presentado reveló un aumento notable en la cobertura de agua de red en los hogares, que alcanzó el 96% en febrero de 2025, en comparación con el 40% en febrero de 2020.

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