Los hechos investigados ocurrieron en la comisaría 50 de Joaquín V. González. La víctima de 52 años se llamaba José Antonio Cuellar. Los familiares de los imputados sugieren que fue la policía quien golpeó al supuesto abusador.
Cuellar falleció mientras se encontraba bajo custodia policial en la comisaría mencionada. Era un conocido vendedor ambulante de la zona que residía en el barrio Francisco Arias. El martes fue acusado de abusar de una niña que vendía pan, lo que desencadenó una serie de hechos violentos. Según informa la sección local del diario Página 12, Cuellar fue agredido por sus vecinos antes de su detención y durante su detención por policías.
Según informaron fuentes judiciales, el martes por la noche el juez Héctor Sebastián Guzmán dispuso el traslado del detenido a la dependencia policial de Piquete Cabado y el miércoles por la mañana fue devuelto a Joaquín V. González. “El control de legalidad se realizó alrededor de las 10.30 o 11 de la mañana. Existen dos certificados médicos: uno correspondiente a la revisión al momento de la detención y otro antes del control de legalidad. Ambos dan cuenta de que Cuellar presentaba lesiones. El hombre salió del Juzgado de Garantías alrededor de las 13.30 y de ahí lo llevaron a la Comisaría 50. Después de las 14 lo habrían trasladado al hospital, ya ´descompensado´, donde finalmente falleció” resumió el medio citado.
Un día después, el Ministerio Público Fiscal no brindó información sobre el caso. Recién este jueves, el organismo informó que el detenido “sufrió una descompensación en el marco de un incidente que habría ocurrido entre internos, mientras se encontraba alojado en la Comisaría”. La investigación está a cargo de la fiscal María Celeste García Pisacic.
El Ministerio Público Fiscal también informó que imputará a siete detenidos que se encuentran alojados en la Comisaría 50, aunque los familiares de estos señalaron ante Salta/12 la responsabilidad de la Policía que debía resguardar la integridad de Cuellar y no dejarlo en la misma celda que los demás. Según indicaron, al menos 30 personas privadas de la libertad comparten el mismo calabozo. Además, expresaron sus sospechas sobre la posibilidad de que el hombre pudiera haber sido golpeado por policías.
Los detenidos que ahora serían imputados fueron repartidos en dependencias policiales de Los Rosales, Piquete Cabado, Las Lajitas y General Pizarro. Otros permanecen en la Comisaría 50 y también había detenidos alojados en el propio Juzgado.


