Las terminales del país redujeron la fabricación a 31.189 unidades durante el mes, profundizando la contracción del mercado interno. Las ventas al concesionario bajaron 22,4% frente a junio, pero los envíos al exterior subieron 28,3% en relación interanual.
La producción automotriz registró 31.189 vehículos en julio, lo que representa una caída de 15,8% respecto de junio y 16% comparado con julio de 2025. El acumulado de enero a julio se ubicó en 235.847 unidades, marcando un retroceso del 18,0% interanual. De acuerdo al relevamiento de la Asociación de Fábricas de Automotores (ADEFA), esta contracción refleja el debilitamiento de la demanda interna en el sector.
Las ventas mayoristas a la red de concesionarios alcanzaron 34.178 vehículos en julio, un descenso de 22,4% frente a junio y 31,9% inferior al mismo mes del año pasado. El lapso enero-julio cerró con 262.307 unidades entregadas, evidenciando una reducción del 24,9% interanual. Esta caída concentrada en el mercado doméstico contrasta con la dinámica de los envíos al exterior, que continúan ganando dinamismo.
El sector exportó 23.377 vehículos en julio, avanzando 4,5% respecto de junio y 28,3% frente a julio de 2025, según publica Infonews. En los primeros siete meses de 2026, las exportaciones acumularon 150.270 unidades, lo que se traduce en un incremento del 1,6% interanual. El presidente de ADEFA, Rodrigo Pérez Graziano, afirmó que «el verdadero motor del sector sigue siendo el canal exportador, que en julio mostró un crecimiento interanual del 28,3% y se consolida como el sostén de la actividad en el acumulado del año».
Pérez Graziano señaló que «es indispensable profundizar la agenda de competitividad y generar más y mejores acuerdos con nuestros principales socios comerciales y nuevos mercados». En relación a las medidas requeridas, consideró que «valoramos el impulso de medidas nacionales como la reducción de derechos de exportación, pero se requiere el acompañamiento de provincias y municipios mediante la rebaja de la presión impositiva local y provincial». Advirtió además que «la acumulación de tasas y gravámenes genera un ‘costo argentino’ que resta competitividad exportadora».

