El legislador nacional fue el único de los siete representantes de nuestra provincia en la Cámara Baja que no se plegó al plan para cuidar al jefe de Gabinete nacional.
Este martes, Bernardo Biella fue el único salteño que dio quórum para la sesión que se había previsto en la Cámara de Diputados de la Nación para impulsar una moción de censura contra el jefe de Gabinete, Manuel Adorni.
Biella se desmarcó de los libertarios Carlos Zapata, Julio Moreno, Gabriela Flores e Ivana Bruno; y de los oficialistas provinciales Pablo Outes y Yolanda Vega, quienes se plegaron a la estrategia de La Libertad Avanza para evitar arrinconar a Adorni, acusado de corrupción.
Los libertarios, más Vega y Outes, que responden al gobernador Sáenz, se sumaron al plan de Martín Menem, cuyo objetivo era sencillo: convencer a los aliados de derivar la discusión de los proyectos de interpelación contra Manuel Adorni a la comisión de Asuntos Constitucionales. El mismo surtió efecto y la oposición no logró el quórum para empujar la moción de censura contra el jefe de Gabinete.
Los opositores sumaron 117 legisladores sentados a sus bancas, doce menos que las necesarias para sesionar. Además de los peronistas, estuvieron presentes los diputados de izquierda, los dos socialistas, los dos de la Coalición Cívica, los seis radicales de Facundo Manes y Martín Lousteau, las monobloquistas Marcela Pagano y Karina Banfi, Miguel Pichetto, los catamarqueños Sebastián Nóblega y Fernando Monguillot, los cordobeses Juan Schiaretti, Juan Brügge, Carlos Gutiérrez y Natalia De la Sota.

