Los huesos encontrados en octubre en la finca San Antonio, en Las Lajitas, pertenecen a un hombre y las muestras genéticas son aptas para cotejos científicos. El caso reaviva la búsqueda de Amancio Bartolo, trabajador rural jujeño desaparecido en la zona hace más de siete años.
El Ministerio Público Fiscal de Anta convocó a familiares de hombres desaparecidos a presentarse en la Delegación Fiscal de Las Lajitas para colaborar en la identificación de restos óseos humanos encontrados el 15 de octubre en la finca San Antonio, sobre la ruta provincial 30. Los análisis del Cuerpo de Investigaciones Fiscales (CIF) confirmaron que corresponden a una persona de sexo masculino y que las muestras genéticas obtenidas son viables para cotejos científicos.
El fiscal César Arturo Saravia explicó que los restos fueron procesados por el Servicio de Tanatología Forense y posteriormente por el Departamento Técnico Científico del Servicio de Biología Molecular Forense del CIF. La Fiscalía trabaja en paralelo en el cruce de registros de personas desaparecidas en la región y subraya que la participación ciudadana es clave para avanzar en la identificación.
A raíz de este hecho, la web informativa Salta12 recordó que el hallazgo tiene vinculación con Apolinario Saravia, localidad cercana donde desde 2018 permanece sin resolver la desaparición de Amancio «Saco» Bartolo. El jornalero jujeño, que de vivir hoy tendría 73 años, trabajaba por temporada en la cosecha de limón en la empresa La Moraleja y fue visto por última vez el 23 de agosto de aquel año, tras ser internado en el hospital local por fiebre y tos. La historia clínica registraba la anotación «paciente fugado», aunque su familia nunca accedió al documento completo.
Su hija Yanina encabezó la búsqueda: radicó la denuncia policial, recorrió instituciones y comercios de la zona y viajó en reiteradas ocasiones a Apolinario Saravia, Embarcación, Pichanal y Orán sin obtener respuestas. Testimonios de compañeros de trabajo indicaron que Bartolo estaba estable antes de desaparecer y que fue visto esperando ser trasladado de regreso a la empresa. La jubilación que su familia había tramitado salió dos meses después de su desaparición; nunca llegó a cobrarla.
Yanina desconocía la convocatoria fiscal al momento de ser consultada, aunque precisó que hace dos meses la policía la contactó para comunicarle que el caso fue reabierto y que la búsqueda continuará.



