Si bien la UBA se mantiene entre las diez mejores de la región, otras casas de estudios retrocedieron en la edición más reciente de la medición. El relevamiento se difunde mientras las federaciones docentes cumplen un paro de 72 horas.
El QS World University Rankings: América Latina y el Caribe ubicó a la Argentina como el país con el mayor descenso neto de la región, con 17 universidades que bajaron de posición. La medición es una de las más consultadas a nivel global.
Entre las instituciones que retrocedieron figuran la Universidad Nacional de Rosario (UNR), la Universidad Nacional del Litoral (UNL), la Universidad Nacional del Sur (UNS) y la Universidad Nacional de Mar del Plata (UNMdP). La Universidad de Buenos Aires (UBA) conservó el puesto 10.
“Argentina registra el mayor descenso neto de la región, con 17 universidades que bajan de posición en medio de restricciones presupuestarias y una continua debilidad en la producción de investigación”, dijo Ben Sowter, vicepresidente sénior de QS. El dato coincide con un paro de 72 horas convocado por Conadu y Conadu Histórica, que reclaman la aplicación de la Ley de Financiamiento y una recomposición salarial.
El país tiene 46 universidades en el ranking, que incluye 517 instituciones de 27 países. Es el cuarto con mayor representación, por detrás de Brasil, Colombia y México. Tras la UBA, aparecen la Universidad Nacional de La Plata (UNLP), que se mantuvo en el puesto 21, y la Universidad Austral, en el 25.
Hubo también mejoras. La Universidad Nacional de Córdoba (UNC) pasó del puesto 33 al 30 y la Universidad de San Andrés (UdeSA), del 51 al 44. La Universidad Nacional de San Martín (UNSAM) avanzó del 102 al 94, su mejor ubicación hasta ahora.
La reputación y la proporción de profesores por estudiante figuran entre los puntos fuertes del país; la investigación, entre los débiles. “Las universidades públicas reportan reducciones presupuestarias sustanciales en términos reales desde 2023, mientras que la limitada inversión en ciencia está afectando los salarios, la investigación y la retención del talento académico”, concluyó el informe.

