El procedimiento realizado en Villas Las Rosas también permitió secuestrar granadas, revólveres y pistolas de distintos calibres, armas largas, cargadores y cientos de cartuchos.
La investigación original buscaba resolver denuncias vinculadas al delito de hurto simple y un caso de desobediencia judicial vinculada con una disputa familiar de larga data. Con ese objetivo, los sabuesos llegaron el pasado martes 29 de septiembre al domicilio indicado con una orden judicial que les permitiría secuestrar computadoras, cámaras fotográficas, equipos de audio, memorias externas, un teléfono celular, instrumentos musicales, una grabadora profesional, un televisor y documentación relacionada con algunos de esos bienes.
El primer dato llamativo fue la férrea resistencia con la que se topó el equipo policial por parte de la mujer que estaba en el domicilio; aunque la sorpresa total fue cuando los uniformados encontraron armas de fuego, municiones y material de características militares: 7 granadas de distintos tipos, un proyectil antiaéreo de 20 milímetros, detonadores y accesorios de voladura; revólveres y pistolas de distintos calibres, armas largas, cargadores y cientos de cartuchos.
Frente a la naturaleza del material encontrado, el auxiliar fiscal Pablo Alavila consultó con la Fiscalía Federal, que indicó que los elementos permanecieran inicialmente a cargo de la Fiscalía Penal 4 de la provincia para posteriormente dar intervención a la Justicia Federal. Por directiva del fiscal Facundo Ruiz de los Llanos, el material de características militares fue puesto bajo resguardo especializado y se dispuso el traslado de las granadas al polvorín del Ejército Argentino.
Asimismo, fueron identificados los dos moradores de la vivienda por la presunta tenencia ilegítima de armas de fuego de uso civil y de guerra y de materiales explosivos. La Fiscalía Penal 4 requirió la intervención de la Justicia Federal y en paralelo continúa con la investigación por hurto simple y desobediencia judicial que motivó el allanamiento.

