El gremio denunció que los trabajadores quedaron en medio del conflicto entre las empresas y la autoridad metropolitana. Las prestatarias fijaron el 24 de septiembre como fecha límite para regularizar los pagos.
La Unión Tranviarios Automotor (UTA) advirtió que no aceptará despidos, suspensiones ni otras medidas contra los trabajadores si el conflicto por la deuda entre Saeta y las empresas prestatarias del transporte metropolitano termina afectando las frecuencias. La tensión sumó un nuevo actor este miércoles, cuando el gremio manifestó su rechazo a que los choferes queden en medio de la disputa.
Gerónimo Requena, secretario de Prensa y Difusión de la UTA, sostuvo que los trabajadores quedaron en medio de la disputa entre las compañías y Saeta. “El trabajador es una moneda de cambio para los empresarios. Quieren tomarlo de rehén para que la Provincia y Saeta cumplan con la deuda”, cuestionó en diálogo con FM Aries. El gremialista también afirmó: “Ahora ya tememos que comiencen a despedir a nuestra gente”.
Requena confirmó que hasta el momento se sacaron dos coches por turno y que los choferes encargados de esos colectivos comenzaron a cubrir los puestos de los compañeros que iniciaron sus licencias por vacaciones. La reducción de la cantidad de coches en circulación hace temer por futuros despidos de los trabajadores del volante.
Las subconcesionarias fijaron el jueves 24 de septiembre como fecha límite y advirtieron que, si no se regularizan los pagos, podrían dejar de cumplir las órdenes de servicio diurnas y nocturnas. El reclamo empresario comprende parte de la certificación de julio, agosto y fondos vinculados al combustible de septiembre. La crisis del sector, según informaron, se debe a la falta de demanda de pasajeros, el incremento del combustible y los repuestos, además de la falta de pago del subsidio federal para el transporte.
Requena afirmó que la amenaza de una eventual reducción de personal aparece de manera indirecta en la presentación realizada por las empresas y aseguró que el sindicato seguirá el conflicto de cerca. “Si hay algún compañero que se vea afectado, vamos a salir al cruce y tomar todas las medidas que sean necesarias”, anticipó.
Alrededor de 1.200 trabajadores del transporte urbano se encuentran comprendidos en el sector. El dirigente aclaró, no obstante, que actualmente los choferes no tienen inconvenientes con el pago de salarios ni aportes, y destacó que SAETA y el Gobierno provincial vienen cumpliendo con esas obligaciones.

