Ariel Costas de la comunidad wichí estaba detenido desde el 17 de julio pasado. Estaba imputado por “tentativa de hurto agravado” en una finca de los Karlen, terratenientes embargados por casi 29 mil millones debido a desmontes ilegales.
Fue detenido el día mencionado en la finca Gotardo, ubicada frente a la comunidad indígena El Quebracho, a unos 40 kilómetros del municipio mencionado. El joven había ido de visita a esta comunidad para visitar a la familia de su esposa. Por cuestiones que aún son objeto de investigación, fue detenido por la policía en la finca.
“Según la versión de sus familiares, transmitidas a través de la referente indígena Laurentina Nicasio, un miembro de la familia Karlen, conocida por ser propietaria de varias fincas en el norte salteño, habría llevado a Costas hasta la finca Gotardo a fuerza de intimidación”, destacó la sección local del diario Página 12.
La familia Karlen es conocida en el norte provincial. La justicia les dicto hace poco un embargo preventivo por 21.800 millones por desmontes ilegales. Según el medio citado, alguien vinculado a esas fincas le habría exigido a Ariel Costas “que fuera testigo de un supuesto robo en la finca, pero una vez en la propiedad, lo detuvieron acusándolo por el presunto intento de hurtar una bolsa de maíz”.
La fiscal penal de Embarcación, Gabriela Souto, imputó a Costas por el delito previsto en el artículo 163 del Código Penal de la Nación desde 1921, que agrava la acción de quien hurte (o intente hurtar) granos ya cosechados. Cuando los días de detención se sucedían, la realizó un corte de ruta en el día de ayer, situación que motivo la liberación de Ariel.
“Antes de que se le otorgara la libertad, el centro de abogados ALFA presentó una nota a la Procuración General de la provincia por el caso en particular, aunque dejó entrever que existen situaciones de racismo y discriminación que subyacen en el sistema judicial, ante el desigual acceso a la Justicia y a la defensa de las comunidades indígenas”, informó el medio ya citado.

