El presidente y la Casa Rosada activaron el debate por una nueva Ley de Biocombustibles. Una de las iniciativas fue presentada por la salteña que pasará a ocupar una vicepresidencia en la comisión de energía de la cámara alta nacional.
El proyecto al que el ejecutivo está dando luz verdad fue presentado el pasado 14 de mayo por Patricia Bullrich. El mismo propone elevar el corte obligatorio de bioetanol en las naftas del 12% al 15%, mientras que en el caso del biodiésel aumenta la mezcla obligatoria en el gasoil hasta el 10%. Sin embargo, las principales dudas aparecen en torno al capítulo de biodiesel porque las “pymes no integradas advierten que podrían verse perjudicadas por el esquema de mayor apertura y liberalización que impulsa la iniciativa”, resaltaron desde el diario Perfil.
Además de la propuesta de Bullrich hay iniciativas de Beatriz Ávila (Independencia), José María Carambia y Natalia Gadano (Por Santa Cruz), Alejandra Vigo y Carlos Espínola (Provincias Unidas) y Flavia Royón (Primero Los Salteños). Con respecto a la propuesta de Royón, la misma propone derogar el régimen actual para generar un esquema que promueva el desarrollo federal y consolide a los biocombustibles como herramienta estratégica para la economía. “Uno de los puntos destacados del proyecto es el incremento progresivo de los cortes obligatorios de biodiesel y bioetanol en los combustibles fósiles. En el caso del gasoil, se establece un piso inicial del 7,5% de biodiesel, que subiría al 10% al año y al 15% a los dos años de vigencia de la ley. Para las naftas, se fija un corte del 15% de bioetanol”, destacaron desde el sitio parlamentario.com.
En ese marco, diarios nacionales como el citado destaca que, a diferencia de debates anteriores, en los que los proyectos de biocombustibles generaban fuertes resistencias del sector hidrocarburífero, esta vez las principales empresas refinadoras observan la iniciativa con buenos ojos. Según pudo averiguar PERFIL, la definición amplia y flexible de «biocombustibles» incluida en los fundamentos del proyecto de Bullrich abre la puerta para que las propias compañías petroleras puedan desarrollar tecnologías y procesos que les permitan participar del negocio de los combustibles renovables.
De esta manera, el oficialismo comenzará a discutir una reforma que promete generar impacto en toda la cadena agroindustrial y energética. Las comisiones encargadas del tratamiento serán las de Minería, Energía y Combustibles, presidida por el senador catamarqueño Flavio Fama, y la de Presupuesto y Hacienda, a cargo de Agustín Monteverde. Como parte de los acuerdos internos del oficialismo, trascendió que Flavia Royón (Salta) ocupará la vicepresidencia primera de la comisión de Energía, mientras que Pablo Cervi (Neuquén) será designado secretario.
También trascendió que las provincias del norte (que incluyen a la nuestra) vinculadas a la producción de caña de azúcar observan con interés la ampliación del mercado para el bioetanol. Por otro, provincias del centro como La Pampa, San Luis, Entre Ríos, Buenos Aires y Santa Fe analizan el impacto que la reforma podría tener sobre las pequeñas y medianas empresas productoras de biodiésel. “La discusión podría reabrir diferencias dentro de Unión por la Patria, históricamente atravesada por intereses regionales divergentes en materia energética y agroindustrial”, concluyó Perfil.

