El sujeto de 47 años reside en Chicoana. Recibió una pena de tres años de prisión condicional y el cumplimiento de ciertas reglas de conducta.
La condena provino del juez Maximiiliano Troyano. Entre las reglas de conducta impuestas, se incluyen las siguientes: abstenerse de cometer nuevos delitos; no consumir alcohol ni estupefacientes; someterse a evaluación psicológica; prohibición de establecer contacto físico y virtual con menores de 18 años.
La condena se dictó durante un juicio abreviado acordado en el marco del Plan Piloto de Oralidad. En la audiencia intervino la fiscal penal de Ciberdelincuencia, Sofía Cornejo Sola, y la defensora oficial penal 13, Sandra Ortiz.
El juez ordenó el decomiso y destrucción de los dispositivos secuestrados durante la Investigación y la remisión del material sensible a la fiscalía para su resguardo y posterior destrucción. Dispuso además la realización de un examen psicofísico y la toma de muestras de ADN del condenado para su inscripción en el Banco de Datos Genéticos.

