Viva la libertad, sin cine nacional | Milei recortó 77% del presupuesto del INCAA en dos años

La reforma laboral elimina además el financiamiento autónomo del organismo a partir de 2028, cuando pasará a depender de partidas anuales del Presupuesto nacional. El ajuste afectó principalmente el fomento a la producción cinematográfica y el sostenimiento de la plataforma CineAR.

Un reciente artículo publicado en un medio nacional muestra que el Instituto Nacional de Cine y Artes Audiovisuales (INCAA) perdió el 49,1% de su presupuesto real durante 2024, primer año de la gestión de La Libertad Avanza, y acumuló un recorte adicional del 28,7% en 2025. El ajuste afectó principalmente las líneas de fomento a la producción y el sostenimiento de la plataforma CineAR.

La Ley Bases otorgó al Ejecutivo facultades para reorganizar, fusionar o disolver organismos de la administración central o descentralizada, incluyendo al INCAA. En paralelo, el Decreto 662/2024 estableció un tope del 20% para los gastos operativos del organismo y restringió los subsidios a proyectos que «demuestren capacidad de financiamiento propio o externo significativo», sin definir indicadores para esa condición. La misma norma eliminó la Cuota de Pantalla, que obligaba a las salas comerciales a incluir estrenos nacionales en su programación.

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La reforma laboral aprobada por el Congreso fue más lejos: incorporó un artículo que deroga, a partir del 1° de enero de 2028, el sistema de fomento al cine vigente hasta 2072. Desde esa fecha, el INCAA pasará a depender exclusivamente de las partidas que se le asignen año a año en la Ley de Presupuesto, abandonando el esquema de financiamiento autónomo que combinaba porcentajes de la recaudación de salas y del Ente Nacional de Comunicaciones (Enacom).

El impacto presupuestario no fue uniforme. Entre 2023 y 2025, el fomento a la producción cayó un 81,8% en términos reales y el sostenimiento de CineAR un 98,8%. La exhibición retrocedió un 21,4%, mientras que el fomento a contenidos televisivos creció un 90%, aunque sin que ese incremento se traduzca en estrenos documentados en señales públicas o privadas.

Ese desequilibrio modificó la distribución interna del presupuesto: el fomento a la producción pasó de representar el 39,1% del total en 2023 al 19,7% en 2025, en tanto los gastos administrativos subieron del 41,8% al 47,8% en el mismo período.

De acuerdo con el relevamiento del portal Chequeado, el Presupuesto 2026 —primero diseñado y aprobado durante la gestión Milei— implicaría, bajo los supuestos de inflación del Gobierno y sin modificaciones, un incremento interanual real del 37,3%. Aun así, el monto quedaría un 50,2% por debajo de lo ejecutado en el último año del gobierno de Alberto Fernández.

La opacidad suma otro factor de incertidumbre: el INCAA dejó de informar qué películas argentinas estrenadas en salas fueron producidas con subsidios o créditos del organismo, lo que dificulta el seguimiento del destino de los fondos que el instituto continúa recaudando.

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