La morosidad en el sistema fintech se triplicó en un año y marcó un récord. El endeudamiento total de los hogares equivale al 140% de sus ingresos mensuales.
Un informe de la consultora EcoGo reveló que las familias argentinas enfrentan niveles históricos de endeudamiento con plataformas digitales y prestamistas no bancarios. El estudio, basado en datos del Banco Central, muestra un deterioro acelerado en la capacidad de pago de los hogares y un crecimiento pronunciado de la morosidad.
Según el relevamiento que publicó el diario Clarín, las familias destinan en promedio el 33% de sus ingresos mensuales a devolver deudas con fintechs y plataformas digitales. Este porcentaje representa el más alto de la serie histórica.
El endeudamiento total de los hogares, que incluye banca tradicional y sistema no bancario, alcanza el 140% de los ingresos mensuales. Esta situación refleja un estrés financiero generalizado en un contexto de salarios rezagados y una inflación que, aunque desacelerada, continúa afectando el poder adquisitivo.
El informe señala que los créditos irrecuperables, aquellos con más de un año de mora, pasaron del 2,6% al 6,4% en doce meses. La tasa de irregularidad en el pago de deudas con el sector fintech alcanzó el 21,4%, triplicándose respecto del 7,4% registrado el año anterior. De los $12,6 billones prestados por el sistema no bancario, aproximadamente $2,7 billones se encuentran en mora o con dificultades de cobro.
«Muchas personas que tienen acceso al crédito formal no logran llegar a fin de mes y recurren a mecanismos alternativos. Durante los últimos años, las cuotas se licuaban con la inflación; ahora eso ya no ocurre», explicó Marina Dal Poggetto, directora de EcoGo, al diario porteño. La economista indicó que la desaceleración inflacionaria expuso la falta de capacidad de pago estructural de muchos hogares.
El sistema bancario tradicional también registra tensión financiera. La mora en préstamos personales llegó al 11%, mientras que en tarjetas de crédito alcanzó el 8,4%, multiplicándose por seis respecto de 2024. El informe concluye que, sin una recomposición sostenida de los ingresos reales, el endeudamiento seguirá representando una fuente de vulnerabilidad económica, especialmente para los sectores de menores recursos.


