Una tormenta con ráfagas extremas azotó San Antonio de los Cobres y obligó a un operativo de emergencia que se extendió por varias horas. Bomberos voluntarios continúan relevando los daños materiales.
Las intensas ráfagas de viento registradas durante la joranada de ayer provocaron daños materiales en numerosas viviendas de San Antonio de los Cobres y obligaron a los equipos de emergencia a asistir a más de 50 familias. El temporal generó voladuras de techos y otros desperfectos estructurales, lo que derivó en una ola de pedidos de auxilio por parte de vecinos que vieron comprometida la seguridad de sus hogares.
Ante la magnitud de la situación, los bomberos voluntarios de la localidad desplegaron un operativo que se prolongó durante varias horas, según consignó Nuevo Diario. Mientras se realizaban las evaluaciones de los daños, los llamados de emergencia continuaban ingresando, lo que exigió una respuesta constante de los equipos de rescate. «Nunca había visto vientos de esta fuerza en la región», relató un vecino de la zona al describir la intensidad del fenómeno.
