En verano todo es liviano: los romances, las ropas y los discursos. Para silenciar su faltazo a la reunión con el ministro del Interior, la senadora puso el acento en la gigantografía con la que Diego Santilli se fotografió para marcar su ausencia.
Admitamos que la liviandad política de verano no es un invento libertario y menos de Emilia Orozco. Fue una creación menemista que hizo suyo las conductas de la farándula durante las temporadas de playa en la costa atlántica: romances y peleas pasajeras; fiestas y ropas ligeras; ocurrencias dialécticas y frivolidad discursiva.
Fue la estrategia empelada por la senadora nacional para referirse a su sonora ausencia en la reunión que sus pares de LLA mantuvieron con el ministro de Interior de la nación, Diego Santilli, tras le reunión que funcionario de Milei mantuvo con el gobernador Gustavo Sáenz.
El encuentro al que Orozco faltó se realizó en el local de La Libertad Avanza en la ciudad. Allí el propio Santilli, Alfredo Olmedo y un grupo de legisladores nacionales y provinciales optaron por posar con una gigantografia de la senadora. No se sabe si por simple frivolidad o para manifestar algún malestar por el descanso que se toma la joven a diferencia del resto de los dirigentes.
La que sí optó por la frivolidad explícita fue Emilia Orozco. Evito explicar cuáles son sus prioridades y optó por banalizar el asunto. “Reíte conmigo. Algunos medios están siempre en lo ´importante´. Gracias por la prensa a mis gigantografias. Veni a la Casa de la Libertad y sácate una foto con las Emilias, les mandamos un besito”, posteó en sus redes sociales.



